jueves, 6 de junio de 2013

Elena (2011)








Con: Nadezhda Markina, Andrey Smirnov, Elena Lyadova, Aleksey Rozin, Evgeniya Konushkina, Igor Ogurtsov y algunos más

Dirección: Andrey Zvyagintsev


Bien. Gran película de Zvyagintsev. Gran actuación de Markina y Lyadova.

Todo funciona a la perfección en este film ruso-español que dibuja con gran talento esta relación de pareja que tantas veces hemos visto y que seguro usted tiene al menos un conocido o pariente en esta situación, que plantea con gran dinamismo un problema recurrente en estos casos y que tiene un final amargo pero indispensable para que podamos ver dentro nuestro qué hacemos bien y qué deberíamos cambiar.

Me encantó Elena, y la música es sensacional.

Le pongo 8 Juanpablos a este Estreno de la Semana que he elegido sobre los demás, y por supuesto lo insto a que la vea.


Lincoln (2012)








Con: Daniel Day-Lewis, Sally Field, David Strathairn, Joseph Gordon-Levitt, James Spader, Hal Holbrook, Tommy Lee Jones, John Hawkes, Jackie Earle Haley, Bruce McGill, Tim Blake Nelson, Joseph Cross, Jared Harris, Lee Pace y gran elenco



Dirección: Steven Spielberg


Mucho tiempo esperé que saliera "Lincoln" en DVD para poder verla. Y tanto escuché y tantas flores le tiraron que mis expectativas estaban por las nubes, o aun más arriba. Y al final no terminó de cerrarme. Aunque hay que reconocer que sería imposible no poner ésta película en “estreno de la semana”, pero tampoco es para tanto.

Day-Lewis compone el papel de su vida, sin duda alguna. Y nos desnuda a un Lincoln más real que el propio Abraham. Day-Lewis ha conseguido compenetrarse con la historia que debía contar de manera siniestra y alarmante, un aplauso y mis respetos para Daniel, que es un monstruo de esos que hoy no abundan.

Lo otro que quiero destacar de la película son las máximas disfrazadas de anécdotas que Lincoln siempre trae a colación ejemplificando éste o aquél intríngulis de la vida cotidiana, muy bien contado eso. O la divina relación que tiene con su hijo menor, mostrándole a todo el mundo que le importa tres carajos su investidura y si el pequeño Lincoln quiere corretear en medio de una importante reunión o sentarse a upa de su padre, está todo bien mientras trata con una contrastante distancia gélida e insospechada a su hijo más grande. Spielberg siempre logra enternecernos con las conexiones padre e hijo que dibuja, debe haber sufrido mucho esa relación en su niñez.

Pero así como les digo una cosa también les digo la otra: me re pudrió el tono “documental” del film, no me gustó para nada. Las escenas enmarcadas con título no van y quedan como el culo: “El gobernador Pepito va a estrechar la mano de Mr Soldini en Grandoli y Gutiérrez” y ese tipo de torpes aclaraciones de revista Anteojito no funcan en una película de Spielberg, Steven ¿qué te pasó por la cabeza?

Y Sally Field tampoco me convenció, no me gustó para nada. Como Tommy Lee Jones, de quien han dicho que su papel era fundamental al punto de decir que luego de Day-Lewis la otra gran composición del film era la de él… Mmmm, nada que ver, prefiero ubicar en ese podio a Strathairn, o al trío Spader-Hawke-Blake Nelson, que le dan el toque de humor a la historia. Tommy Lee Jones está muy forzado, muy neutro, muy estático, y no me cierra por ningún costado.

Así que ya lo sabe, si quiere ver una película sobre los últimos días de Lincoln que explica bastante bien cómo fue que se consiguió abolir la esclavitud con la 13 enmienda con una actuación de Daniel Day-Lewis que quedará para siempre en nuestra retina, vaya y alquílela, no voy a ser yo quien le diga que no debe perderse Lincoln.

Eso sí, no imagine que va a ver "El Padrino" o "Dr Strangelove" porque se equivoca de acá a Antofagasta. Es una película más o menos con una actuación implacable, y eso suficiente para ir y alquilarla.

Le pongo 7 Juanpablos siendo un poquito benévolo.

miércoles, 5 de junio de 2013

The Good Doctor (2011)







Con: Orlando Bloom, Riley Keough, Taraji P. Henson, Rob Morrow, Michael Peña, Troy Garity, J.K. Simmons y gran elenco

Dirección: Lance Daly


Estuve varias semanas haciéndome el pelotudo con esta película y no alquilándola con un tremendo prejuicio invadiendo mi psiquis, ya que la tapa me refregaba en la jeta a un regresado del olvido Orlando Bloom, ésta vez con flequillito y carita de bueno. Y realmente no tenía ganas de fumarme una historia de amor con este pejerto que no entiendo qué le vieron las chicas de este mundo. Antes hubiera preferido darme cachetadas y patadas en el culo, pero un día me equivoqué y la llevé pensando que había agarrado otra mientras mi  cabeza viajaba por esos lares a dónde se va seguido y, ¿la verdad?, no está mal.

Buena película, bien hecha. Chiquita, pero bien lograda. Todos están muy bien. Incluso Bloom, que me cerró bien el upite con su discreta actuación.

Henson está genial, como siempre y J.K. Simmons garpa en cada aparición que hace. Me da un poco de pena Michael Peña, que no hay caso, nunca pega un rol de niña rubia de trenzas o de siniestro banquero holandés, o de vikingo. Siempre haciendo de enfermero mejicano que crepa misteriosamente, o de bombero mejicano que fallece en un incendio, o de policía mejicano que cae en una balacera, o de soldado mejicano que también muere, o de albañil mejicano que muere en un derrumbe. Y yo se que el tipo es re mejicano y tiene más cara de mejicano de Ron Damón, pero háganlo hacer otra cosa alguna vez, siempre de mejicano… Que la próxima haga de implacable austríaco nazi, o algo de eso. Hollywood tiene una enorme deuda con este actor, y debería comenzar a pagarla.

Más allá de este lapsus y volviendo al tema que nos compete, le pongo 6 Juanpablos a The Good Doctor, y le doy vía libre para que la vea y deje el prejuicio en el cajón, que esta vez se habrá equivocado.


martes, 4 de junio de 2013

De rouille et d'os (2012)





Con: Marion Cotillard, Matthias Schoenaerts, Armand Verdure, Céline Sallette, Corinne Masiero y gran elenco

Dirección: Jacques Audiard


Bien. Buena película de Audiard. Interesante. Distinta. Gran descripción de una historia de amor.

Cotillard está muy bien, logra componer buenos papeles cuando la situación lo amerita, y Schoenaerts no desentona.

Una buena opción en una época en que, o salen bodrios inauditos, o salen películas súper taquilleras y llenas de premios y vítores y hurras.

No dude en alquilar esta película.

Le pongo 7 Juanpablos.


 


domingo, 2 de junio de 2013

Lake Placid -The Final Chapter (2012)








Con: Elisabeth Röhm, Yancy Butler, Paul Nicholls, Poppy Lee Friar, Benedict Smith, Caroline Ford, Scarlett Byrne, Daniel Black, Jeff Stewart y la inefable actuación del más capito de todos, Robert Englund.

Dirección: Don Michael Paul


Cuando un director agarra y le dice a sus dirigidos que amplifiquen las personalidades de sus composiciones al punto de la ebullición empalagosa más súper zarpada de la galaxia y del cosmos se producen este tipo de films increíbles que contaré a continuación.

Resulta que Reba, una experimentada mujer caza cocodrilos irónica y escéptica hasta la médula misma del dios de las ironías vuelve a Lake Placid a acabar con unos muy mal hechos con una commodore64 cocodrilos que ni siquiera consiguieron hacerlos caminar con sensualidad de lagarto produciendo unas imágenes de persecuciones con gigantescos cocodrilos que pareciera que hubieran agarrado unos muñequitos plásticos por el tronco y los hubieran movido a mano como lo hacíamos de niños, cuando jugábamos solos en la pieza mientras nuestros padres estaban en el trabajo.

Y entonces vuelve y hay todo un gran lugar cercado por unas cercas electrificadas precisamente para que los cocodrilos no se acerquen con el fin de tenerlos alejados.

Y justo la casualidad de esta vida nos muestra cómo en el preciso instante en que Reba y sus compañeros de film vuelven a la carga con su venganza cocodril, viene un cocodrilazo mal caminando torpemente por la ruta pero no logra agarrar a sus víctimas, que consiguen entrar al predio electrificado por un pelito (en realidad está electrificado por un alambrado re grueso y re electrificado, no va a estar electrificado “por un pelito” porque le haría cosquillas hasta al diminuto cocodrilito de las chombas Lacoste, usted sabe a qué me refiero).

Así es que cuando entran al predio nadie viene a recibirlos, y se quedan con la espalda pegada al alambrado y cara de preocupación mirando para dentro sin entender por qué motivo nadie viene a recibirlos, y miran para todos los puntos cardinales con preocupación hasta que la Sheriff rubia y medio machona advierte "a lo cerca" una mancha de sangre en el piso, y la señala con un dedo como si estuviera señalando una montaña, pero con el dedo apuntado a solo dos metros de donde todos están parados con cara de no entender qué pasa (y si esto va a ser así, entonces mejor que venga el cocodrilo y se los coma porque no pueden ser tan pelotudos de haber hecho esta escena). Y todos caminan dos pasos y se agachan rodeando la manchota de sangre que tuvieron todo el tiempo frente a sus narices pero que no la "avistaban" que explica por qué cazzo nadie vino a recibirlos, porque todos han muerto masticados.

Mientras tanto, en medio de la pequeña ciudad donde transcurre esta inconveniencia, un grupo de jóvenes universitarios se dispone a tomar unas malteadas en un barcito a orillas del lago, y la dulce Chloe, hija de la Sheriff machona a la que el director le dijo que debía sonreír todo el maldito tiempo para describir a una dulce y virgen rubiecita, junta coraje y le cuenta a su madre Sheriff que irá al lago a acampar por el finde cuando el joven apuesto del film y pretendiente de todas las jovencitas del lugar aparece por el bar mostrando cómo sus torneados músculos sostienen una malteada en cada mano mientras las chicas del film se orinan de placer y yo me quiero cortar las pelotas con un cuchillo de esos para untar manteca. Y Sheriff le hace un guiño cómplice a su hija, como diciéndole “Ve, hija. Ve al campamento y vuelve con la cacerola inflamada de tanto ponerla”, y la hija se sonroja, avergüenza y, muy por encima de estos dos estadíos faciales: ¡SE SONRÍE AL PUNTO DE LA EMPALAGACIÓN MÁS ESCANDALOSA!

Así es entonces que el grupo de jóvenes parte rumbo a un lago que NO ES EL DE LOS COCODRILOS PORQUE AHÍ NO SE PUEDE ENTRAR PORQUE ESTÁ EL CERCO ELECTRIFICADO pero en un doméstico y pelotudísimo accidente, el chofer del colectivo maneja por el sendero al lago mirando un videíto porno en su celular sin prestar atención no sólo a que no dobló en la bifurcación hacia un lago o EL OTRO, sino que también logra ingresar al predio electrificado que alguien dejó abierto de par en par para que pueda pasar un enorme colectivo LLENO DE APETECIBLES ESTUDIANTES.

Y bueno, los cocodrilos se comen a todos los jóvenes que no son ni Chloe, ni apuesto Jovencito, ni la novia de éste ni la mejor amiga de Chloe, quienes logran escapar y esconderse de los cocodrilos en un rancho que encuentran por ahí donde se hacen amigos de Freddy Krugger, quien es el otro caza cocodrilos del film y quien al menos consigue evitar en el último tercio de la película que mueran Chloe, la hija del Sheriff y Max, el hijo del festejante de la Sheriff, quien trabajaba dentro del cerco y a comienzos de esta historia un cocodrilo lo tomó de las patas y se lo llevó como quien se lo come pero que mágicamente logró escapar de las fauces del saurópsido arcosaurio sin siquiera una puta fractura en los pies.

Y la película termina con Krugger mostrando su verdadero interés oculto, que era llevarse unos huevos de cocodrilo gigante para venderlos en el mercado negro o en mercadolibre, y los jovencitos siendo finalmente rescatados por Sheriff, su novio y Reba, la más irónica y escéptica mujer que yo haya visto en mi vida.

Y Krugger muere masticado y los huevos se rompen y los cocodrilos vuelven al lago, como diciendo “habrá más secuelas de esta pelotudez” a pesar del clarísimo y contundente título del film que enuncia, valeroso: “Capítulo Final”, dejando a Los Chalchaleros en claro segundo puesto en eso de mentir con que no tocan más para recaudar así montones de billetes contantes y sonantes.

Así que ya lo sabe, ni siquiera cometa el error de contemplar la posibilidad de alquilar esta huevadez biónica. No sirve ni para enojarse.