martes, 29 de julio de 2014

The Lego Movie (2014)






Con: Will Arnett, Elizabeth Banks,  

Dirección: Phil Lord y Christopher Miller


La verdad que por más que le busco la vuelta, debo advertirles que nada me pasó con esta boludez innecesaria.

Esperaba otra cosa, aunque no sé qué esperaba. ¿Qué esperaba? No lo sé. Solo sé que los ruidos, los efectos especiales súper zarpados, el despliegue de actores de renombre que se alistan en esta megaproducciones, las historias entre boludas y compinches del televidente de mediana edad y la carencia total y absoluta de dinamismo que los propios muñequitos sin rodillas de Lego imprimen durante el largo e inacabable transcurso de la pseudo historia consiguieron sin más el inmediato aborto de la misión “ver The Lego Movie” con el desánimo y la tristeza de no poder recolectar la información necesaria para que usted, querido/a lector/a, pudiese absorver la recomendación como correspondiere.

Así que no sé qué decirle de esta insoportable película de muñequitos. Lo que es a mí, no me gustó en lo más mínimo.

Le pongo 2 Juanpablos.


lunes, 28 de julio de 2014

Non-Stop (2014)






Con: Liam Neeson, Julianne Moore, Scott McNairy, Nate Parker, Corey Stoll, Lupita Nyong'o y varios pasajeros

Dirección: Jaume Collet-Serra



Resulta que Liam Neeson, ya entregado con bravura a colaborar en películas de maduros que tiran tiros y meten formidables piñas, esta vez se mete en la piel del temerario Bill Marks, un experimentado marshall de vuelo con una violenta adicción al alcohol y a los cigarrillos que atiende su trabajo con un desgano sin igual y con aires de ansiar de una vez por todas la muerte. Así que llega al aeropuerto, se clava una copiosa petaca de alcohol de quemar, se fuma a los apurones un último cigarrillo y ya está listo para, completamente en pedo, abordar el vuelo.

Así que sube al avión y se sienta en su butaca al lado de Julianne Moore (esto es una ventaja, porque imaginen si le tocaba sentarse al lado de un extra desconocido, ¡debería haber tenido que visitar a su coprotagonista en su ubicación cada vez que pretendiera comentarle algo dependiendo de cómo fuera que estuviesen diagramados los diálogos!, una suerte la verdad...) y comienzan a platicar.

Marks, a pesar de ansiar morir de lo que sea fuese pero pronto, teme con fruición los despegues de aviones y se aferra con ilusión a un viejo y gastado cordel que rodea sus dedos, muy nervioso. Moore intenta calmarlo y le pregunta de qué trabaja a dónde va y de dónde viene, como para sacarlo de su cobarde trance de panico, pero Marks no puede decirle que es un marshall que viaja de queruza en el avión por si algún loquito religioso lo abordare con terroristas fines así que se disponen a hablar de cualquier boludez y el avión despega. Pero Marks no puede siquiera imaginar pasarse todas esas horas sin fumar un pitillo, así que se encierra en el baño, tapa con cinta Scotch el advertidor electrónico de humo y se sienta en el inodoro a fumarse uno.

Luego, ni bien vuelve a su asiento en Business (no sabía que los marshall viajaban tan cómodos, aunque no conozco demasiado esta marca, yo prefiero Hiwatt) un intimidante mensajito en su celular le saluda: “Hola, Marshall”, inquietándolo. Y Neeson le retruca: “Esta es una banda de seguridad, ¿quién es usted?”, a lo que el hombre de incógnito responde “aquel que matará a un pasajero cada 20 minutos si no me depositan 150 millones de dólares en el Banco Coinag a las doce y cuarto” o una boludez de esas.

Esto preocupa en demasía a nuestro querido protagonista, quien comienza a pedir ayuda a sus superiores, quienes por supuesto no le dan bola por algún tema burocrático haciendo que uno se pregunte para qué es que finalmente van estos marshalls de incógnito en los vuelos si cuando las papas queman los dejan solos y que se arreglen como puedan. Y para colmo de males, el otro marshall -porque son dos- justo decide convertirse en mula de cocaína el día en que hay terroristas en el pasaje… Esto es terrible, porque Marks lucha con él en el baño, se cagan bien a sopapos y luego de matarlo suponiéndolo el terrorista descubre una valija llena de coca y sus superiores no le creen una palabra y le dan la orden al piloto de confiscarle la placa y la pistola (¿y ahora quién podrá defender al pasaje? ¡Un marshall muerto en el baño por traficar droga y el otro, que es más bueno que el Papa Francisco ahora es degradado y obligado a no actuar! ¡Socorro!)

Pero Marks es un patriota y no se quedará de brazos cruzados. Y por supuesto que no entrega su pistola y advierte a todos los pasajeros que él es un marshall y que hay un pasajero amenazando con matar a todo el mundo, que todos levanten sus manos y le muestren las palmas. Pero hay un muchacho joven de color, rapero y enojado con el sistema que lo viste con las mejores marcas y los más escandalosos gorros de rapero que no va a hacer caso a lo que este hombre dice, él está mandándose mensajitos con un muchacha y no dejará de hacerlo. Cualquiera en su lugar y habiendo escuchado lo del terrorista que le está mandando mensajes desde el propio avión habría al menos revoleado el celular a la mierda y levantado las manos para demostrarle al nervioso marshall su inocencia, sobre todo viendo lo que ocurre últimamente con la seguridad en los aviones, que prácticamente por el sólo hecho de decir “bomba” te abren la compuerta y te arrojan al vacío así haya sido un chiste de mal gusto, pero el joven se ve que no tiene idea de lo que ocurre en estos vuelos ni tiene al menos un poco de criterio e insiste con enviar sus irrelevantes mensajes hasta que Marks llega a su asiento y le pide que deje el celular y levante las manos, pero el joven hace oídos sordos y uno ya se quiere levantar para quitar el dvd del reproductor, nadie haría una cosa así ni siquiera con un severo problema mental. Marks toma su arma encajada en la parte trasera del vaquero y, sin quitarla, vuelve a pedirle que deje el celular y ponga las manos arriba, pero el joven lo manda a tomar por culo y continua con sus tontos mensajitos consiguiendo que Neeson le aloje una virulenta trompada y lo de vuelta como una media quitándole el estúpido celular para advertir con pavor que solo se trataba de un simple pelotudo que, a pesar de que sonara increíble, estaba mandándose mensajitos con una vedette de poca monta como aquella que dejó embarazada Luís Ventura.

Y bueno, todo mal para el pobre Marks. Aparecen sospechosos hasta debajo de las baldosas que no tiene el avión y los minutos pasan sin poner nervioso a nadie y cada veinte minutos un pasajero muere de algún extraño accidente mientras sus superiores lo acusan de ser él quien está matándolos a todos. Así que déjeme tranquilo con Liam Neeson y su nueva faceta de “rescatador maduro que a pesar de haber pasado los 50 hace rato tiene la sorpresiva flexibilidad de una contorsionista rusa de 14”. Quién sabe lo mejor sería que nuestro querido actor hiciera una de curas. Unos sacerdotes que pierden las hostias y no las encuentran por ningún lado hasta que uno de los monaguillos las advierte debajo de la sacristía y entonces todos se van a comer una sopa de patatas para festejar el hallazgo. Al menos nos dejaría súper asombrados de verlo actuar en una de sacerdotes que pierden las hostias y sería todo un hallazgo.



Le pongo 3 Juanpablos.

viernes, 25 de julio de 2014

3096 Tage (2013)






Con: Antonia Campbell-Hughes, Thure Lindhardt, Amelia Pidgeon, Trine Dyrholm y gran elenco

Dirección: Sherry Hormann


Estreno de la Semana



Como ocurre en algunas ocasiones en nuestro querido blog de cine, el estreno de esta semana no es lo que uno fuera a decir “Guau, qué pedazo de película que estoy mirando, qué momento bisagra en mi vida”, nada que ver. 3096 Tage cuenta la historia real e inmediata de Natasha Kampusch, quien hace muy poquito lograra liberarse del hijo de puta enfermo que la secuestrara a los 10 años interrumpiéndola por largos 3.096 días.

¿Hay que verla? Sí. Hay que verla.

Campell-Hughes nos dibuja con gran esmero una, espero, exagerada Natasha mientras Lindhardt acompaña muy bien a su co equiper en la difícil tarea de bosquejar semejante retorcida situación que, para colmo de males, germina, crece y se hace fuerte y robusta en la oscura Austria, ese pintoresco país lleno de aldeas de chocolate y nazis pervertidos que, guardando absoluta discreción con sus vecinos linderos, cocinan desde hace mucho tiempo las más aberrantes historias de depravados, asesinos y locos de atar que pudiera haber en este mundo.

Así que ya lo sabe, no espere de 3096 Tage la mejor película sobre secuestro y depravación que haya visto este mundo, pero no está mal, y a pesar de que comienza bien para el carajo, luego, con el transcurso del film, se va acomodando.


Le pongo 6 Juanpablos. 


jueves, 24 de julio de 2014

Dulce de Leche (2011)






Con: Ailín Salas, Camilo Cuello Vitale, Marcos Rauch, Naiara Awada

Dirección: Mariano Galperin


Bien. Buena película de Galperin. Tierna. Sonsa. Ideal para adolescentes que pretenden chusmear qué otras opciones hay además de Crepúsculo y esas inviables pelotudeces de taquilla.

Dulce de Leche es una buena manera de contar una historia bastante típica de la más temprana juventud, protagonizada por dos chicos que supieron entender a qué iban con todo esto. Cuello Vitale está exacto, y Ailín Salas, increíble.

Así que no tengo mucho más para decir, lo que sí, si usted es de esos/esas que tiene hijos en plenos 16 y no puede soportar verlos todo el día fumando pelotudísimas sagas sin manteca, alquílele Dulce de Leche de queruza y como quien no quiere la cosa, que tanto usted como ellos la van a pasar fenómeno.

Le pongo 7 Juanpablos. Donde apuntó, le dio en el centro.


miércoles, 23 de julio de 2014

Drácula 3D (2012)






Con: Thomas Kretschmann, Marta Gastini, Asia Argento y gran elenco

Dirección: Darío Argento


Y seguimos de mala racha nomás. Hacía mucho tiempo que no veía una película tan pero tan horrorosamente mal hecha en todo aspecto. No causa ni gracia. Es tan pero tan absurda e incompetente que sorprende imaginar a todos estos involucrados involucrándose con desparpajo en la construcción de esta aspiración a peliculita de jardín de infantes que no gana ni siquiera el premio de la directora del jardín.

Realmente no entiendo a algunos directores de renombre que por el culo se pasan su renombre.

Parece hecha en 1973, y es de 2012…



Le pongo 1 Juanpablo, hubo momentos que me hicieron reír con desesperanza, y eso al menos amerita el punto.

martes, 22 de julio de 2014

Aftershock (2012)






Con: Eli Roth, Ariel Levy, Nicolás Martínez, Natasha Yarovenko, Andrea Osvart, Lorena Izzo y gran elenco

Dirección: Nicolás López



Mmm… La iba a matar. Iba derechito a película mala de lunes. Toda la primera parte -más de la mitad del film- es realmente horrorosa. Actuada de la peor forma y rumbeada bien para la mierda, unos jóvenes chilenos se disponen a bailar en una disco chilena en compañía de unos gringos que visitan el trasandino país cuando de pronto (podría haber sido mucho más pronto y nos evitábamos media hora de película absolutamente innecesaria) un terremoto sacude el lugar.

Todos corren para todos lados, los bafles caen aplastando gente, la barra se derrumba mancando a uno y achurando a otra, y realmente dan ganas de no estar perdiendo el tiempo. Pero después trasmuta a película freak sobre situaciones inadmisibles y al menos se pone entretenida.

Así que no sé qué decirle. Lo que sí sé es que mala-mala no es. Es medio pava, pero al final entretiene y dan ganas de ver cómo termina. Sobre todo porque detrás de todo el film está el gran Antonio Margheritti (Eli Roth), quien de forma desinteresada puso su cuerpo y consejos a disposición de estos jóvenes cineastas chilenos que se embarcaron en esta cruzada por asustarnos y, al final, más o menos les salió.



Le pongo 4 Juanpablos 

lunes, 21 de julio de 2014

The Haunting in Connecticut (2013)






Con: Abigail Spencer, Chad Michael Murray, Katee Sackhoff y gran elenco

Dirección: Tom Elkins



Resulta que una joven y bonita madre de clase media norteamericana esposa de un joven y extremadamente apuesto policía lleno de músculos y con anguloso rostro de Johnny Bravo convence finalmente a su amor de mudarse a un alejado bosque maldito ya que, en la casa donde viven en plena ciudad, la tipa ve fantasmas.

Y vio qué fácil que es para una pareja norteamericana en sus treintas y con hijos chicos agarrar, tirar todo lo ya construido a la mierda y de pronto conseguir flor de casa súper copada en medio de 4 acres de bosque que justo estaban a la venta y que nadie se había interesado por la finca y que, gracias a los bancos y el trabajo de calidad al que acceden solo los norteamericanos, consiguen de un día para el otro como usted logra después de un poco de esfuerzo, conseguirse un par de horas para ver una película.

Así es entonces que, mudanza mediante, la joven pareja intenta rehacer su vida dejando atrás aquella fea etapa en donde la pobre Lisa no dejaba de ver gente muerta en todas las habitaciones. Y como toda pareja que aún no cumplió una década de matrimonio, están en la plenitud de sus alegrías y visten vaqueros gastados y remeras de cuello redondo blancas sin estampados, y todo lo tienen en cajas de cartón, nunca una buena bolsa de consorcio llena de pulóveres y cubeteras, no. En EEUU las mudanzas son muy bien estudiadas y todo está en su pertinente caja de cartón.

En eso, cuando menos lo esperaban, Joyce, la hermana mayor de Lisa, más turra que una gallina en celo, aparece por el nuevo hogar con minifalda y botas tejanas con toda la intención de quedarse a vivir con ellos. Andy, su apuesto cuñado, primero se niega pero luego acepta incluirla mientras la pequeña Heidi, su sobrina, salta de la emoción a conocer la buena nueva de que su turra tía que en el futuro le enseñará cómo ligar muchachitos se quedará con ellos y dormirá en esa vieja casa rodante abandonada con energía negativa que tanto incomoda a Lisa, quien aún no terminó de desempacar y ya siente la presencia de un sinnúmero de fantasmagóricos fantasmas que pululan por el lugar.

Pero Andy no va a permitir que el sueño de la casa nueva-vida nueva se escurra entre sus dedos de manera tan fugaz, así que toma del cuello a su bella mujer y le dice que nada de aquello que está viendo o presintiendo es cierto, que todo está ligado a su poderosa imaginación y que debe dejar de ver fantasmas –si hubiese sido tan simple, hubiera implementado esta técnica en su residencia anterior y se evitaba la mudanza y la hipoteca a 60 años-. Lisa asiente y deja de verlos un rato, pero días más tarde es la propia Heidi quien comienza a ver al viejo "señor Gordy", un extra de traje y sombrero que intenta componer a un fantasma y queda como Bergara Leumann, aunque sin onda. Y Heidi se hace amiga del viejito y su nombre calza justo para evocar a la dulce muchachita que vivía con su abuelo y cantaba “abuelito dime tu”, y los días siguen pasando y Heidi se va con el viejo Gordy detrás de los matorrales mientras su tía toma cerveza y su madre se siente cada vez más asediada por los fantasmas hasta que un buen día Andy, recorriendo sus nuevos acres, descubre a unos negros visitando una derrumbada construcción de antaño y, sorprendido pero no demostrando demasiada hostilidad, pregunta qué hacen en su propiedad, a lo que el joven mulato bien vestido responde: pero cómo, ¿va a decirme usted que compró esta propiedad sin saber que aquí, en la época de los esclavos, los ancestros del señor Gordy ayudaron a los negros a escapar de la esclavitud y los guardaban un tiempo debajo de estas tierras en un túnel que unía un condado con el otro y ahora estamos parados encima de éste y vamos a recorrerlo y de pronto un sinnúmero de huesos de esclavos engatusados con que por esos túneles encontrarían la libertad sin saber que en realidad se estaban introduciendo en un oscuro sótano en donde el abuelo del señor Gordy despuntaba su vicio de taxidermista y embalsamaba tigres, avestruces y esclavos y entonces el fantasma del abuelo del fantasma Gordy cobra vida e intenta matar a todo el mundo pero la joven Lisa consigue echar luz sobre el intríngulis y entonces la policía encuentra el laboratorio del viejo pervertido y por fin las almas de los cientos de esclavos embalsamados pueden descansar en paz y la película termina con un bonito collage de los actores y los verdaderos protagonistas de esta “historia real” en donde tanto Lisa como Joyce como la propia Heidi, ya grande, son tres gordas típicas de esas que nacieron dentro de un McDonalds y el apuesto Andy no es otro que un obeso pelado rubicundo que nada tiene que ver con el musculoso jovencito que lo compuso para el film.

Así que está advertido, no vaya a ser tan nabo como yo de alquilar esta tontísima película de fantasmas que veían unos gordos rozagantes y que luego fueron compuestos por unos bonitos modelos de ropa interior.


Le pongo 2 Juanpablos, uno para el extra que hace del señor Gordy, que es tan mal actor que da risa, y otro para el salame que ideó la tapa del film, donde hay una jovencita levitando que se debe haber tomado una Levité en otra historia, porque en la película ni siquiera aparece.