lunes, 11 de agosto de 2014

Sharktopus (2010)






Con: Eric Roberts (dios mío), Karem Bursin, Sara Malakul Lane y unas muchachitas en bikini


Dirección: Declan O’Brien



Resulta que un equipo de completos incompetentes dispuestos a todo sin el más mínimo y racional criterio fílmico y no contando con las herramientas adecuadas para siquiera suponer un resultado al menos regular, un día, bajo los efectos alcohólicos de alguna cerveza de muy bajo costo y quitándose los mocos en forma colectiva, decidieron contarnos la macabra historia del temible “tiburulpo” -como así lo traducen en los subtítulos sin reparos en lo que producirá en los espectadores leer a cada rato esta pelotudísima palabra-, un despiadado animalejo marino creado en los laboratorios financiados por el pentágono del célebre y déspota científico loco compuesto por el otrora actor de medio pelo Eric Roberts, hermano de Julia, quien claramente ha sido desalojado de la pensión en la que vivía por falta de pago y ya no le importa nada y se presenta en el casting menos ambicioso que haya dando vueltas en el mercado negro de las películas clase z que Hollywood no deja siquiera pasar caminando por la vereda de enfrente.

Y todo es alegría en la estación de mando del laboratorio. La hija del director logró ordenarle al tiburulpo que asesinara a un tiburón común y corriente que intentaba comerse a una bañista en bikini, así que todo listo. Ya podrán comunicar la buena nueva al Pentágono para que estos vuelvan a depositarles el cheque y así poder entregarles esta pieza única que ayudará a los EEUU a ganar cualquier batalla marina que se presente de aquí en más (¿?), así que de inmediato aparece por el lugar un horroroso extra que hace de coronel con cara de pocos amigos advirtiéndole a Roberts que “más vale que sea importante, Roberts, dejé plantado a un almirante para verlo”, y cuando el hermano de Julia le muestra el video, el coronel le pide una nueva prueba, ordenándole al tiburulpo que persiga a aquella lancha comandada por esos otros dos extras sin talento. La hija del científico le advierte al coronel que lo mejor es traer de regreso a la base al tiburulpo ya que deberían hacer algunos ajustes en su casco (el animalejo luce una vincha con rayos lásers como la que Dr Evil anhelaba en Austin Powers III), pero el coronel insiste, amenazando con que es él quien tiene la plata y ella está bajo su orden.

La joven, apesadumbrada, toma un joystick con la mano y ordena al pescadito a perseguir la lancha, pero esta, de pronto, hace un brusco giro y golpea tontamente la cabeza del tiburulpo, dañándole la vinchita y el tiburulpo escapa.


"¡Qué ocurrió!", exclama el coronel, enojado.

“Se ha dañado la vinchita con el golpe y hemos perdido al tiburulpo”, advierte Roberts, sin demasiados preámbulos

“¡Más vale que traiga ese animal de vuelta, doctor!”, amenaza el coronel con cara de no darse cuenta que todo fue su culpa, “¡Porque de lo contrario no verá un solo dólar más y desmantelaré este laboratorio así sea lo último que haga!”, y se va por donde entró.

Así es que el tiburulpo comienza a comerse malos actores en las escenas más toscas que usted haya visto mientras las muchachas en bikini nos refriegan unos esculturales cuerpos demasiado bien torneados para el target de colaboradores que tiene el film y las escenas malísimas se suceden unas a otras y los errores de edición no tienen parangón (la escena en donde un joven está sin sombrero mejicano sumergido en una piscina como Dustin Hofmann lo hiciera en The Graduate y de pronto sale fuera del agua portando un chillón sombrero mejicano azul y dorado es lo más hijo de putas que he visto en mi entera existencia), y realmente no pude terminar de verla.

Ni siquiera mi hija de 12, que se copa conmigo viendo estos vómitos cinematográficos pudo mantenerse indemne.

Así que le pongo 2 Juanpablos. La escena del sombrero mejicano y la de los reparadores de barcos asesinados han sido y -me atrevo a asegurar- serán por siempre, las escenas más malas que ha dado la filmografía mundial. Y lo de Eric Roberts... Claramente nunca fue un gran actor, pero terminar colaborando en este tipo de inmundicias no es bueno para la carrera de su hermana.




viernes, 8 de agosto de 2014

El Crítico (2013)












Con: Rafael Spregelburd, Dolores Fonzi, Blanca Lewin, Ignacio Rogers y gran elenco

Dirección: Hernán Guerschuny


Con: Rafael Spregelburd, Dolores Fonzi, Blanca Lewin, Ignacio Rogers y gran elenco

Dirección: Hernán Guerschuny


Estreno de la Semana 


Hacía tiempo que los directores de cine le debían al crítico de sus films una película como esta, que lo ridiculice y lo ponga en su lugar con esta altura increíble pero, a la vez, sea un abrazo tierno, intentando hacer las paces.

Me cagué de la risa. De principio a fin. Me encantó.

Amé “El Crítico”, me dan ganas de volver a verla.

Spregelburd conduce la historia con gran valentía y ni siquiera me molestó Dolores Fonzi, que tan mal me cae. El que hace de crítico con look Michael Moore es insuperable, ha conseguido despertar las mejores carcajadas de la semana.



Así que le pongo 9 Juanpablos. Ponerle 10 sería ser demasiado obsecuente, y no olvidemos que, de alguna manera, incluso yo soy un crítico de cine…


jueves, 7 de agosto de 2014

The Art of the Steal (2014)






Con: Kurt Russell, Matt Dillon, Jay Baruchel, Kenneth Welsh, Chris Diamantopoulos y gran elenco

Dirección: Jonathan Soboleone



Bien, linda película de Rusell y Dillon. Genial colaboración de Baruchel –la escena en la aduana en Canadá es perfecta-

Muy entretenida ytonta  película sobre robo de obras de arte.

Diamantopoulos tiene talento. Van dos películas con dos composiciones completamente distintas (en una mafioso y en otra afrancesado) y está muy bien.

En fin, no pierda el tiempo y este finde alquílese una copia, que la va a pasar fenómeno.



Le pongo 7 Juanpablos

miércoles, 6 de agosto de 2014

The Reef (2010)






Con: Damian Walshe-Howling, Gyton Grantley, Adrianne Pickering, Zoe Naylor y Kieran Darcy-Smith

Dirección: Andrea Traucki


No, bastante pava.

Aunque describe "hechos reales" que no podremos corroborar jamás, no me sirvió ni para documental de lo que ocurrió con los verdaderos protagonistas en caso de que estos hubiesen sido reales.

Algunas escenas están bien, pero no alcanza ni para película de medio pelo.

No sirve para mucho, aunque uno nunca sabe qué necesidad puede tener de verse una película de tiburones.

Haga como quiera, lo que es yo, le pongo 2 Juanpablos.




martes, 5 de agosto de 2014

Sabotage (2014)






Con: Arnold Schwarzenegger, Sam Worthington, Terrence Howard, Joe Manganiello, Josh Holloway, Max Martini, Kevin Vance, Mireille Enos y gran elenco

Dirección: David Ayer



Gran traición cometió Arnold al publicar esta película que creí malísima al estilo de su última colaboración con mi primo. Y en esta época en donde ando con poco tiempo para ver cine, imaginar que alquilé una película mala para publicar los lunes y no haberlo hecho es sin dudas un brete irremediable.

Eso sí, montada con gran esfuerzo en el sendero “Arnold y equipo de temerarios que debe atacar tal o cual cosa” intentando sin éxito el resultado de Predator, un exageradamente viejo Schwarzenegger comanda recio grupo de menos veteranos policías antinarcóticos que intentan quedarse con un vueltito de 10 palos verdes al atrapar a un temible narco, quien guardaba en la bóveda de su mansión miles de estos.

La película es bastante obvia y está engordada a escenas de violencia extrema, pero no es recontra mala.

Apena Enos, hermosa rubia que no necesitaba colaborar en este tipo de films, y el resto del grupo está para acompañar con mediocridad a este vejete austríaco que nos ha entretenido tanto en nuestra juventud y que ahora está apuntando sus últimos disparos al blanco.

¿Dio en el centro? Para nada, ni siquiera pegó en el disco. Pero al menos no es esa estúpida película de escape que hizo el año pasado con Stallone…

En definitiva, en la tapa del DVD dice claramente “Schwarzenegger Bigger than ever”, y tienen mucha razón. Schwarzenegger está más grande que nunca, qué viejo está este hombre, dios…

Le pongo 4 Juanpablos


lunes, 4 de agosto de 2014

Oculus (2013)






Con: Karen Gillan, Brenton Thwaites, Katee Sackhoff, Rory Cochrane y gran elenco

Dirección: Mike Flanagan



Resulta que los Russell, una familia perfecta y estadounidense de comienzos del 2000, consigue mudarse a un flor de caserón que desataría la envidia de cualquier nabo como usted o yo que no tiene la bendición de vivir en esa tierra próspera y libre que es Norteamérica.

Y papá Russell es un exitoso, trabaja en algo que jamás queda claro sobre diseño de software, labor imprescindible a la hora de pintar sin demasiado esfuerzo a un empresario en ascenso que consigue subir un importante peldaño en la escalera del sorpresivo y meteórico logro económico solo tangible en EEUU. Y se pasa horas frente a una computadora de hace 15 años haciendo que trabaja mientras mamá Russell (Katee Sackhoff, quien acostumbra colaborar en toda película de terror mala que últimamente ha salido) le pide a los empleados de la mudanza que tenga cuidado con esta caja, que sean misericordiosos con aquel mueble y que pongan toda su mejor voluntad a la hora de transportar aquel espejo antiguo mientras hijo e hija pre adolescentes juegan a tirarse tiros y corretean por el lugar con esa inocencia y desconexión que todo niño de 10-12 años lleva consigo donde sea que vaya.

Y la vida es perfecta. Todo funciona bien dentro de la casa de los Russell. Papá hace que trabaja tipeando incongruencias en su teclado, mamá luce vestidos de entre casa de mujer de mediana edad con un cómodo pasar económico y los niños juegan siempre pero siempre a tirarse tiros con aquellas estúpidas pistolitas mientras papá, cuando es inevitablemente desconcentrado de su trabajo, los regaña nombrando “campeón” a su hijo y “princesa” a su hija, conformando así el trato más plástico y falto de afecto que he visto en los últimos catorce meses.

Pero no todo es color de rosa ni su cómoda vida en un país libre es garantía de seguridad, el nuevo poder adquisitivo de los Russell los animó a comprar ese viejo espejo enmarcado en finísimo cedro emperifollado sin conocer que aquel impactante espejo estaba maldito y tenía un extraño poder con el que, muy de a poco, comienza a comer el coco de don Russell, convenciéndolo de que se lastime, primero a él y luego a los suyos.

Así es que comienza a comerse las uñas con más fruición de la habitual, al punto de arrancárselas. Y cambia su de por sí estado catatónico de padre inexistente a uno aún peor y la vida se transforma en una horrorosa pesadilla, igual que la que vivían semanas atrás pero esta vez sin hipocresía de por medio.

Y el tiempo pasa y los niños se hacen grandes y dos completos desconocidos pero muy apuestos jovencitos, un varón y una mujer con perfecto target para atraer público adolescente, quienes se disponen a continuar la historia. El joven Russell acaba de ser dado de alta del manicomio donde fue confinado el día que mató de un balazo a su padre supuestamente protegiendo a su hermana, quien en la actuaidad es una bella y colorada exitosa jovencita que trabaja en una galería de arte y que, luego de un exhaustivo seguimiento que le llevara años, lograse re adquirir aquel espejo mala onda para así, ahora que su hermano fue liberado, volver juntos a la vieja casa de sus padres, re colgarlo en la pared y, mediante un inaplicable sistema computarizado, lograr destruirlo ya que éste no permite que lo dañen de ninguna forma.

Así es que colorada compra en el Easy un ancla, la suelda a una pesada mancuerna, abulona todo a un temerario brazo metálico amurado al techo para así, cuando se dieran a la vez cuatro o cinco factores inexplicables (debe aumentar la temperatura, deben hidratarse y comer manzanas y deben asegurarse de estar divagando –no sé cómo es que harían esto último-) activar un timer que soltase el ancla que pivotaría con velocidad y rompería finalmente el espejo. Pero colorada debe luchar contra su propio hermano quien, recién dado de alta del manicomio, se pasa la película entera intentando demostrarle que todo lo que ocurrió cuando ellos eran chicos fue solo producto de la coincidencia y la frondosa imaginación que sus inocentes cabecitas habían forjado más allá de haber sido testigos del aparatoso y mal actuado cambio en el semblante de su padre y del horroroso final de su madre, quien fue encadenada en su alcoba por don Russell como si fuese un perro rabioso y obligada a comer platos de cerámica sin comida para así perder todos los dientes.

Y las discusiones sobre quién tiene o no la razón se tornan inaguantables hasta que de pronto el espejo comienza a escupir fantasmas que no asustan ni a mi perra, quien es bastante asustadiza y siempre mira las películas conmigo, y yo no puedo concebir que haya salido esta tonta película coprotagonizada por Cochrane, que no es guau, el actor bisagra que ha dado este mundo, pero generalmente nos ha dado entretenidos momentos fílmicos.

Así que ya lo sabe, no pierda el tiempo con esta pelotudez insoportable porque no tiene sentido y es más mala que no sé qué


Le pongo 2 Juanpablos, al menos los fantasmas que escupe el espejo, de tan mal hechos, dan risa.


  

viernes, 1 de agosto de 2014

Under the Skin (2013)




Con: Scarlett Johansson, Jeremy McWilliams, Dougie McConnell, Joe Szula, Paul Brannigan, Adam Pearson y gran elenco

Dirección: Jonathan Glazer




Es tan difícil criticar este tipo de películas sin quedarse corto que lo mejor es no decir nada y dejar que usted la disfrute como yo lo hice.

Gran película de Glazer. Insuperable actuación de Scarlett.

Había solo una forma de mostrar a Scarlett Johanson desnuda y producir rechazo. No conocía esa forma, jamás se me hubiese ocurrido que habría una manera de mostrar desnuda a esta hermosa actríz sin que el público se derrita a sus pies. Acá está. Ésta es el modo de hacerlo.


Le pongo 10 Juanpablos.