martes, 9 de septiembre de 2014

Fading Gigolo (2013)






Con: John Turturro, Woody Allen, Sharon Stone, Sofía Vergara, Liev Shreiber y gran elenco

Dirección: John Turturro


Pseee, qué sé yo. Siempre es meritorio que un actor de algún nombre como John Turturro despunte el vicio de vestirse de director por un rato e intente una comedia de este tipo saliendo razonablemente bien parado.

Demasiado Alleneana para mí gusto –y actuada por el propio Allen, haciendo lo de siempre- Fading Gigolo entretiene en uno de esos días en que anda con ganas de no pensar demasiado en nada.

El punto flojo: John Turturro. No sabe dirigirse a él mismo. Se lo nota demasiado metido fuera de cámara cuando le toca estar dentro de la escena.

El hallazgo: el momento en que Liev Schreiber baja del auto de policía vestido de policía judío con sus rulos y sus tiritas blancas colgando a los costados, me hizo reír a carcajadas. Buena escena.

Luego, lo que ya le dije, es una película de esas que vinieron para no dejar nada recontra profundo pero sí para divertir un rato, así que le pongo 6 Juanpablos, siendo muy benévolo, y lo invito a que algún día la vea, pero no se apure. Hay un montón de opciones antes que esta.






lunes, 8 de septiembre de 2014

Tokarev (2014)






Con: Nicolas Cage, Danny Glover, Max Ryan, Michael McGrady, Peter Stormare, Pasha D. Lychnikoff y gran elenco

Dirección: Paco Cabezas



Resulta que Nicolas Cage, a quien claramente no le importa un bledo ni se le caen los anillos a la hora de acabar de filmar una película bisagra que quedará por siempre en nuestras retinas como fue Joe para de inmediato subirse al primer colectivo hacia su próxima entrada de dinero, sea esta de la calidad que fuere (espectacular, muy buena, buena, regular, mala o malísima como es éste puntual caso que estamos por describir), se mete en la piel de Paul Maguire, ¿un ex combatiente?, ¿un ex ladrón de gallinas?, ¿un ex narco?, ¿un ex temerario Joe?, nunca queda claro, quien abandonó su pasado oscuro y ahora es un respetado empresario que da trabajo a miles de familias.

Paul tiene una hija adolescente y los productores de esta súper huevada, envalentonados con el éxito de películas del estilo “padre maduro pero aún en aparente forma rescata como sea a hija adolescente a punto de ser violada por el Yeti”, espera ansioso en la puerta del colegio que su retoña salga de clases.

Su hija, a quien jamás le saldrá bien el papel que compone y nunca conseguirá hacernos creer que Cage es su verdadero padre aunque tampoco es solo culpa de ella, Cage no tiene ni siquiera ganas de actuar en esta basura en la que se enroló sin reparos, le dice que ya no necesita pasarla a buscar, que ella es grande y que seguro alguien la acompañará en el camino a casa. Pero Cage le recuerda los peligros que hay en este injusto mundo y le señala que siempre la irá a buscar al cole.

Luego, una práctica escena en donde Cage y su mujer –quien no es la madre de la jovencita y se lo dice en tres líneas y como a mí me gusta mientras se pone los aretes- se preparan para asistir a un ágape con el gobernador y dejarán a la adolescente sola con unos amigos (Oh, no, Nicolas, te arrepentirás), no sin antes advertirle sobre los peligros de este injusto mundo, de tomar alcohol y consumir drogas.

Más tarde, el horror. Cage departe inquietudes con unos extras muy malos actores que hacen de políticos cuando irrumpe en el restorán Danny Glover, otro que está de vuelta y pa' lo que guste mandar, enfundado en su rol de jefe de policía a pedirle que lo acompañe ya que hubo un extraño incidente en su casa y secuestraron a su bella y adolescente muchachita.

Cage no puede creerlo, culpa a los dos jovencitos que con ella pasaban la velada y se reúne con sus dos mejores amigos de aquella juventud donde despuntaba el vicio de ¿combatiente? ¿marine? ¿narco? ¿ladrón de gallinas?, y le pide que lo acompañen en esta cruzada no solo por encontrar con vida a su bella e insulsa hija sino también para capturar a quienes la secuestraron y cortarlos en pedacitos.

Y así comienza entonces esta innecesaria tontería en donde Cage intentará rescatar sin éxito a su hija, a quien en dos capítulos más encontraremos muerta de un tiro que luego balística develará que fue disparado desde una "Tokarev", un arma rusa que, según el amigo de Cage y nunca queda claro con qué fin aclara este estúpido detalle “se lleva en la cintura”, por lo que el mítico y errático primo de Francis Ford Coppola decide ajusticiar a unos rusos a los que hace 20 años les había robado una droga o unos dólares y todos terminan a las piñas y a los tiros.

Es increíble el talento de Nicolas Cage para desconcertarnos como lo hace.


Le pongo 1 Juanpablo. No vaya a perder el tiempo.






viernes, 5 de septiembre de 2014

The Muppets II (2014)






Con: Ricky Gervais, Ty Burrell, Tina Fey, Steve Withmire, Eric Jaconson, Dave Goels, Bill Barretta, Danny Trejo, Ray Liotta, Christoph Waltz y montones de actores de renombre y súper copados que se prestaron a participar en esta nueva aventura muppetística

Dirección: James Bobin



Estreno de la Semana


Una vez más los Muppets lo volvieron a hacer. No hay forma de que un hombre grande como yo a quien este tipo de atracciones fílmicas no deberían siquiera moverle un pelo termine quedando como un pavo, con una sonrisa de oreja a oreja sorbiendo con placer cada una de las tontísimas situaciones que esta película nos extiende a troche y moche como quien reparte caramelos y tuviese muchos.

Ni siquiera la ya trilladísima aplicación de hacer participar unos minutos a actores de renombre hacen que uno se canse.

The Muppets II es una genialidad.

Ricky Gervais lleva a René de la mano con su insuperable y oscura perversión y Ty Burrell no tiene desperdicio.

Genial película de Los Muppets.

Genial.


Le pongo 8 Juanpablos porque le llego a poner 10 y ¿después quién aguanta a aquellos que me señalen indignados como un exagerado incriterioso?


Si tiene hijos de 1 a 6 años y tiene verdaderas ganas de pasar un momento insuperable, no puede siquiera seguir leyendo estas líneas. Vaya y cómprese una copia ahora mismo.



jueves, 4 de septiembre de 2014

I Sell the Dead (2008)






Con: Dominic Monaghan, Ron Perlman, Larry Fassenden y gran elenco

Dirección: Glenn McQuaid


No, malísima. Torpe. Boluda. Innecesaria. Completamente irrelevante.

Monaghan vuelve a intentarlo con una patética película de cazadores de zombies de la mano de un Ron Perlman que ya sabemos que si le quitamos la máscara de Hellboy está “pa’ lo que guste mandar, patroncito” y no le importa un moco quedar como un imbécil o como un gran actor, él con tal de cobrar un sueldito para llenar el tanque de nafta y así poder ir los domingos a visitar a su tía Nelly, está conforme.

Así que ya lo sabe, no sirve ni para película mala de lunes.

Le pongo 1 Juanpablo. Hubo una parte que lo ameritaba, pero ya no la recuerdo.




miércoles, 3 de septiembre de 2014

Siete Cajas (2012)






Con: Celso Franco, Víctor Sosa, Lali González, Nico García, Paletita, Manu Portillo, Mario Toñanez y gran elenco

Dirección: Juan Carlos Meneglia y Tana Schembori



Bien. Buena película paraguaya. La verdad que debo reconocer que es la mejor película paraguaya que jamás he visto en mi vida. No estoy seguro si he visto otra, no puedo confirmarlo ahora así, a las 5:44 de este miércoles en donde me desvelé y de pronto recordé que aún no había escrito la crítica de hoy, pero seguro que ésta es la mejor película paraguaya que he visto, en caso de haber visto otra. Se lo garantizo.

Todos van bien, la historia es interesante y la película, montada sobre las disparatadas situaciones por las que debe atravesar un joven carretero hundido en el corazón mismo de Ciudad del Este que debe intentar ganar unos pocos guaraníes llevando y trayendo mercancía de dudosa calidad y/o procedencia en su vieja carreta mientras nos dibuja de manera más que impactante la extraña forma de vida que con gran estoicismo sostienen los paraguayos en esa desesperante ciudad a la que fui a mis 14 años y donde me compré mi primer CD (Pink Floyd Animals) y a la que no fui nunca más pero ahora Meneglia y Schemborí me muestran que el lugar no solo no maduró ni superó ese estado calamitoso en el que se encontraba hace casi 30 años sino que, por el contrario, sigue igual de mañoso, sucio e irremediable.

Le pongo 7 Juanpablos y lo insto a que la vea. Sobre todo para sacarse de la cabeza esa tonta idea que tiene hace rato de visitar Ciudad del Este y ver de comprarse un Iphone por la cuarta parte de lo que vale.




martes, 2 de septiembre de 2014

Last days on Mars (2014)







Con: Liev Schreiber, Elías Koteas, Ramola Garai, Olivia Williams y algún que otro elenco

Dirección: Ruari Robinson


Pseee… Si uno pone como estandarte de esta crítica que la película se hizo con dos mangos con cincuenta, The Godfather no podría haberse hecho con tan magro presupuesto y hubiese salido como el culo.

Me enternecieron en demasía los monitores de computadora con sus cables VGA a la vista, tan arcaicos, tan azules, tan de Electrónica GB que el solo hecho de imaginarlos conectados a computadoras instaladas en una base marciana produjeron estruendosas y sorpresivas carcajadas en este humilde y simpático servidor.

Luego, el grupete de actores funciona bien, algunos desconocidos, otros de algún nombre, lograron enredarse en una historia que prefiero no develar demasiado así los agarra in fraganti.

Y eso es todo lo que voy a decir de Last Days on Mars, una película que James Cameron no hubiese hecho con esa plata y no habríamos podido ver, así que gran mérito de Robinson, a quien me gustaría contratar como consejero económico para poder llegar a fin de mes, seguro le encuentra la vuelta.


Le pongo 6 Juanpablos.






lunes, 1 de septiembre de 2014

Gallowwalkers (2012)







Con: Wesley Snipes, Kevin Howarth, Riley Smith, Tanit Phoenix, Simona Roman y gran elenco

Dirección: Andrew Goth



Resulta que Wesley Snipes, el más mal actor que la historia de la filmografía mundial ha tenido la desgracia de advertir en su entera existencia, un fin de semana estaba al pedo, se le había terminado la cerveza y se le ocurrió ir al video club a ver de alquilarse alguna de cowboys a los tiros. Así es que vio entonces Django y se le despertó el indio y no se detuvo hasta bien tener en sus manos una copia de su nuevo film “Gallowwalkers”, sitiado enteramente en el lejano Oeste, en una desopilante comarca llena de montañas secas como pastel de polaco en donde el mismísimo infierno posee un críptico portal por donde las ánimas más siniestras que hayan torturado este mundo puedan salir por un rato en una suerte de recreo o pido gancho a diezmar poblaciones enteras que solo merecerían ser diezmadas por haber participado en esta funesta y pelotuda historia.

Y la vida es una verdadera mierda en Secolandia, la cámara nos muestra un pobre niñito que debe transportar de un lugar a otro tremendos baldes llenos de sangre vacuna que se le vuelcan en sus prendas y botines mientras alrededor del horroroso aljibe donde verte el espeso y viscoso líquido, montones de moscas se hacen un festín con los trozos de animal diseminados en el lugar. 

Al niño le cuesta horrores cargar aquellos baldes, y se le vuelcan inevitablemente -cae más fuera que dentro del aljibe- y nadie lo castiga por ello, él solo va y viene con esos baldes de sangre enchastrándolo todo cuando de pronto advierte la llegada de un forajido a lo lejos, por lo que se esconde.

Forajido viene a caballo, levantando polvadera, diría un amigo, y trae en las ancas de su moro el cadáver muerto de un finado malhechor que capturó y finiquitó con fiereza de recio pistolero. Pero el muerto no es un malhechor común y silvestre, ni es Silvestre Begnis ni mucho menos es Sylvetre, aquel galancito de telenovelas de los ochenta que tan bien se había casado con aquella rubia inolvidable de la que ahora no recuerdo el nombre, es un "Gallowwalker", un ánima maldita que se arrodilla en vos y que, para sorpresa de la humanidad toda, cuenta con dos w juntas en la misma palabra haciendo prácticamente imposible enunciar su pelotudo mote sin sentir arcadas.

Muchachito abandona sus baldes de coágulos y huye patinando entre moscas y charcos de sangre a esconderse en un viejo y mugriento sótano mientras Forajido llega, descuelga al muerto, lo pone en una mesa y lo corta en rodajas sin quitarle siquiera sus prendas.

Luego, días después, un chino conduce con silenciosa rutina una zorra transportando a unos ¿ejecutivos malditos? ¿abogados del diablo? ¿vendedores de almas? ¿políticos corruptos?, nunca lo sabremos ni nos importa –usan unos sobretodos rojos que deberían haber intimidado al espectador, a mí no me movieron un pelo-, pero llegan a un cruce de vías en el medio del desierto más seco que la propia aridez más plena tuviese la experiencia de conocer y se enfrentan a un temible cowboy que los espera para ¿darles su merecido?. Los ejecutivos bajan de la zorra, el chino se pega la vuelta y la cámara nos muestra con espanto que uno de ellos tiene su boca cocida y sus ojos son fosforescentes. Cowboy le manifiesta que no pudo venir con un tal “Red” porque éste ha desaparecido haciendo enojar muchísimo a Labios Cocidos, quien de inmediato comienza a blasfemar un montón de incongruencias inentendibles por su condición de impedido verbal que no puede abrir la boca para expresarse -si no me cree, ya sabe que puede alquilar esta estupidez y verlo con sus propios ojos- mientras de atrás de un árbol asoma el temible Forajido compuesto por Wesley Snipes, quien posa con gran valentía debajo de las ramas de un árbol seco de las que cuelgan partes del tal Red, quien no entendemos qué pito toca en esta historia pero Wesley acaba de desmembrarlo.

Esto indigna muchísimo a Labios Cocidos, quien le espeta  unas confusas murmuraciones y comienzan los tiros. Snipes mata a todos y deja al mudo herido. Se acerca, le hace alguna señalación sobre “el que las hace las paga" o "tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe", o "al que madruga Dios lo ayuda" o "no por mucho madrugar se amanece más temprano” y le arranca la espina dorsal con la facilidad de quien quita las sábanas de un camastro para cambiarlas un sábado de sol porque ya están muy rozadas por la semana.

Y ahí me dormí, de manera fatal. Era demasiado para mi viernes a la noche. Y desperté docenas de minutos más tarde, donde un cowboy sin piel y con sus músculos al aire libre, ordenaba a un par de rubios payos que hicieran no sé qué barbaridad, y me volví a dormir. No hubo forma de mantener el hilo de esta inconcebible pelotudez que estuvo intentando todo el tiempo contar una historia mezcla de “Predator”, “The Good, The Bad and The Ugly” y “Django Unchained” sin la más mínima cordura, respeto o raciocinio. Así que déjeme tranquilo con este mulato mediocre que jamás me cayó bien y que no puedo soportar ni siquiera en una película mala.


Ponerle 1 Juanpablo sería darle el gusto al hijo de puta, así que ni eso.