lunes, 3 de marzo de 2014

“The Mule” (2012), o "Border Run", como usted prefiera






Con: Sharon Stone, Billy Zane, Rosemberg Salgado, Miguel “Narígas Nada” Roarte, Olga Segura y  la sobreactuada colaboración de Giovana “La Poronga” Zacarías como: “Juanita”

Dirección: Gabriela Tagliavini


Resulta que la otrora venerable y hoy olvidada Sharon Stone, en un arranque místico de desesperación por volver a la pantalla grande sea como sea en lugar de quedarse en casa haciendo tortillas de papa para sus sobrinos, se pone en la piel de la corajuda “Sofie”, una morochísima reportera de bucles armados que tiene demasiado trabajo para tener una familia o para ir a una peluquería un poco más decente para así poder lucir un peinado al menos no tan desfachatado y berreta y, al regreso de una cobertura periodística súper forzada y armada para la ocasión con una horda incomparable de malísimos extras, recibe el llamado de su hermano menor, Billy Zane, quien además de estar mucho más de vuelta que la propia Sharon Stone, se encuentra traficando mejicanos en la frontera de Arizona y es descubierto por un señor que no se deja ver y que en breve lo ajusticiará por haberlo agarrado infraganti traficando mejicanos ya que era él quien pretendía traficarlos y entonces lo hará pagar por su osadía. Así que la mal peinada Sofie atiende el móvil con alegría pero solo escucha disparos y más disparos antes de que la llamada se corte abruptamente.

Horror. Temor. Bucles que saltan con tristeza alrededor de la cara arrugada de la célebre actriz.

Para colmo intenta re llamar a su hermanito, pero su llamada es derivada al contestador.

Esto aflige mucho a la otrora famosa actriz sin bombacha, quien decide viajar a México en busca de su hermano a pesar de los retos de un extra desconocido hasta por sus propios familiares a quien le dieron el rol de editor del diario donde Stone trabaja y que, como solo aparecerá en ese mínimo instante, seguro agarraron a alguno de administración del predio que alquilaron para filmar esta sonsera que, se me ocurre, debe haber sido el club del sindicato de camioneros de Zacatecas o un lugar así. Pero Stone hace oídos sordos a lo que el extra le recrimina y se pianta a México, buey.

Una vez en tierra Azteca, Sofie visita las oficinas donde su hermano trabajaba, pero nadie sabe nada de él y todos se hacen los desentendidos, por lo que decide amenazarlos ya no recuerdo con qué irrelevancia y Muchachito, el joven bien parecido que pulula en la escena, le ofrece un café y la invita a acercarse hasta el último lugar donde Billy fue visto con vida. Y esto es bastante contradictorio, porque Billy fue visto por última vez con vida en el medio del desierto, al costado de una caseta postal abandonada sin nada en muchos kilómetros a la redonda, así que ¿quién fue el último que lo vio con vida?, porque si fue visto ahí por última vez con vida entonces también han visto a quien lo rematara de un tiro en la cabeza, ¿no?, en fin.

Sofie, preocupada, investiga el lugar peinándolo con minuciosa mirada cuando descubre con pavor los restos de un habano tirados en la arena, y más luego se acerca a la cerca de alambrado herrumbrado que divide la vida exitosa de la vida en la miseria y encuentra la gorra de los Red Sox de su hermano, ensagrentada y colgada del lugar.

Oh, dios, qué terrible angustia. ¿Se encontrará bien?

Luego, unos norteamericanos azuzan a la ex bella actriz disparándole cerca para que se aleje de la cerca y Muchachito decide llevarla a un bar para que se relaje y ver de ponérsela. Sharon no es la Sharon de otrora pero el tipo tiene la idea fija, seguro para contarle después a sus amigotes que estuvo a los besos con Sharon Stone, así que van a un bar y se comen unos burritos y toman unos tequilas y Muchachito le pide que le cuente alguna anécdota sobresaliente de Billy, ya que todos lo admiraban porque el tipo “era un ángel”. Al principio, Sharon no quiere contarle ninguna anécdota, pero los tequilas avanzan en la noche y finalmente decide contarle una que pinta de cuerpo entero a su hermano, tan carismático y angelical. Entonces, tomada por un imponente ataque de nostalgia graciosa, le cuenta que cuando era chico hubo una tormenta y había unos renacuajos (sí, le juro) que se habían salido de la zanja donde pasaban el rato, y Billy los volvió a poner dentro uno por uno. Esto emociona con profundidad a Muchachito, a quien se le pianta un lagrimón y se acongoja como un poseído, inmerso en lo más hondo de su imaginación intentando dibujar la escena en su cabeza y todos lloran de placer y se emocionan, y no me parece que fuera una anécdota tan pero tan escalofriante, hilarante o emocionante como para, primero elegirla sobre otras y segundo salir todos llorando con semejante pelotudez, pero bueno, es el flagelo de toda película mala sin argumento sólido.

Mientras tanto, en un granero abandonado, Juanita, la mejicana más mala, más narcotraficante y más coyote de todo México, está torturando al viejo Billy porque osó traficar mejicanos sin su permiso, y como no había presupuesto para conseguir herramental de tortura de ninguna índole, alguien del departamento de casting le consiguió un clip de oficina que, con solo enderezarlo un poco, obtuvo un filoso pinche para clavarle las yemas de los dedos mientras Billy grita, desconcertado y dolorido, no imaginando que en su pobre contrato habría una cláusula que dijera que le iban a pinchar los dedos.

Stone, por su parte, recibe la llamada de un desconocido que le dice que si quiere volver e ver a su hermano con vida debe viajar a “El Altar”, un pueblo de por ahí cerca y contactarse con él. Stone pide a Muchachito que la alcance a dicho pueblo, pero Muchachito le pregunta para qué quiere ir ahí, que en El Altar solo hay ladrones, violadores e inmigrantes, haciendo que uno se pregunte por qué no cierran el lugar y dejan a todos los ladrones y violadores dentro en una suerte de práctica cárcel instantánea y luego quitan a los inmigrantes, quienes al día de hoy no podemos comprender por qué motivo Muchachito los metió dentro de la misma bolsa si los inmigrantes fueron siempre gente muy próspera y muy dispuesta. Pero la vieja Sofie no le teme a ningún violador, a ningún ladrón y menos que menos a un inmigrante, así que le ordena a Muchachito que la lleve y finalmente se encuentra con Javier, un narigón tremendo que sabe dónde está su hermano pero le explica que para verle tendrá que hacerse pasar por mejicana desertora y viajar dentro de un camión-tanque y no mencionar el asunto. Y sobre todo ni siquiera ocurrírsele mirar a los ojos a la malvada Juanita, que es quien comercia mejicanos mejor que nadie en todo México. Así que Sofie acepta el trato y se introduce en el camión. Y bueno, no voy a seguir con esto mucho más porque no tiene sentido. Stone intenta recuperar a su hermanito mientras montones de mejicanos malos la duermen, la violan y la llenan de cocaína –que es lo que verdaderamente trafica Juanita, escondido dentro de extras mejicanos que desconocen su condición de "Mulas"- y la película termina con narigón muerto, Juanita ajusticiada y Muchachito revelando su verdadera identidad de malo malísimo jefe de Juanita.

Así que Sharon recupera a su hermano y busca a la hija menor de Narigón quien, en lugar de quedarse a vivir con su tía como correspondería, no, Sharon se la lleva en una camioneta con rumbo a los Estados Unidos de América como si fuera lo más normal del mundo, donde seguro será inmensamente feliz trapeando el piso del departamento de la ex actriz sin bombacha.


Le pongo 1 Juanpablo. La parte en que de pronto Juanita supone que Narigón la está cagando y entonces dos secuaces que eran re amigos de Narigón de pronto lo apuntan con un rifle es la escena más patética que vi, por lejos, en todo este milenio.

viernes, 28 de febrero de 2014

Visioneers (2008)





Estreno viejísimo de la semana


Con: Zach Galifianakis, Judy Greer, Mía Maestro, Missi Pyle, James Le Gross, D.W. Moffett y gran elenco

Dirección: Jared Drake


Bien. Qué buena película de Drake… Sensacional.

Galifianakis continúa haciendo de Galifianakis, pero al menos compone al Galifianakis serio, al Galifianakis de “The Campaign”, o al Galifianakis de “It’s Kind of a Funny Story” y no al estúpido Galifianakis de Hangover I, II o III. Y ni qué hablar del deplorable Galifianakis de “Due Date”, tan exagerado, estúpido y asqueroso, así que nada mejor que alquilarla si usted es uno de esos que murieron con Den brysomme mannen, esta es una muy buena opción para el finde.

Y no tengo mucho más para decirle, no se ande con chiquitas y disfrute de un Galifianakis pleno, de esos Galifianakis que no abundan.

Le pongo 8 Galifianakis.




jueves, 27 de febrero de 2014

Six souls (2010)






Con: Julianne Moore, Jonathan Rhys Meyers, Jeffrey DeMunn, Frances Conroy, Nate Corddry y gran elenco

Dirección: Måns Mårlind y Björn Stein


El problema de Julianne Moore es que es una copada. Si la tipa pega onda con uno y uno es un director de cine chotísimo que no le llega ni a la cintura de su renombre y, a pesar de ello, le ofrece trabajar en una nueva producción que está terminando de construir, la tipa se prende. Todo sea por mantener la amistad, la buena onda y al final fumarse un buen charuto bajo un árbol tocando una de Creedence.

He visto tonterías este año y por supuesto que Six Souls no es la peor, pero sin dudas es una película en donde nada tenía que hacer Julianne Moore.

El papel del padre, siempre sonriendo al punto en que se le deberían haber resquebrajado las mejillas, es violentamente absurdo. Y el rol del psicópata… Dios me libre y guarde de volver a padecer a este bobo actor en otra película… Qué tipo pelotudo, por favor…


Le pongo 2 Juanpablos.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Fire with Fire (2012)




Fire with Fire (2012)


Con: Josh Duhamel, Bruce Willis, Rosario Dawson, Vincent D’onofrio, Curtis Jackson, Julian McMahon, Vinnie Jones, Richard Schiff y gran elenco

Dirección: David Barrett



Sí, qué sé yo. Puede ser. Un poco tonta, quien sabe. Bastante obvia, por cierto. Pero funciona con poco. Al menos pude verla sin enojarme con nadie. Rosario está muy linda (la actriz, no la ciudad, ahora si quiere visitar Rosario, venga, a mí me da lo mismo) Willis no desentona, D’onofrio cumple… El único que es medio pavote es justamente el protagonista, Duhamel, pero bueno, usted no le de pelota y haga de cuenta que no está actuando y mírela.

Fire with Fire es uno de esos policiales ideales para ver un día de lluvia en donde uno no tiene muchas ganas ni de pensar en nada ni mucho menos de buscar en cable algún capítulo viejo de Los Duques de Hazzard.

Si la alquila en esas circunstancias, la va a pasar bien, si no, ni se le ocurra.

Le pongo 4 Juanpablos






martes, 25 de febrero de 2014

Bomba (2013)





Con: Jorge Marrale y Alan Daicz (Y Cedrón, Docampo, Garrote y Aira, pero poquito)

Dirección: Sergio Bizzio


Mmm… Casi, casi.

La idea está muy bien, es original, fresca. Marrale está fenómeno y lleva las riendas del taxi y la película con talento de avezado piloto profesional.

Pero luego Daicz desbarranca un poco en momentos de tensión proponiendo unas escenas en el asiento trasero que no alcanzan a las que está pintando Marrale en el delantero, y desentona un poco.

Y a eso agréguele el flagelo nacional, que es esa bendita manía de copiar situaciones de películas yankies en nuestra idiosincrasia, que siempre quedan como el culo por más bien logradas que estas estén hechas, y Bomba tiene varios ejemplos.

Así que le pongo 5 Juanpablos a una película que si hubiese estado mejor acompañada por Daicz –el hijo no reconocido de Diego Peretti- y si no hubiese caído en esa constante manía de pergeñar escenas yankielezcas al divino botón se llevaba un 7 seguro.

Igual, más allá de esto que le digo, véala. Véala que se va a divertir.




lunes, 24 de febrero de 2014

Getaway (2013)






Con: Ethan Hawke, Selena Gómez y Jon Voight

Dirección: Courtney Solomon



Resulta que Brent (Ethan Hauke) es un célebre corredor de TC2000 yankie que está apagado y en desuso y ya nadie lo contrata (al igual que quien lo interpreta) por lo que decide mudarse a Bulgaria donde su mujer tiene familia, pero ni bien llega y se dispone a rascarse el huevo izquierdo, una temeraria banda de inoportunos secuestradores captura a su esposa y, mediante una cruel llamada telefónica, obligan al experto corredor a subirse a un súper zarpadísimo Mustang Shelby Cobra y conducir por las calles de Sofía hasta recibir la nueva orden, que llegará de inmediato de los labios del viejo Jon Voight -a quien ya no le importa nada de nada- y obliga al temerario piloto a subirse a las veredas, atropellar peatones, levantar como sorete en pala mesitas de bar, cajas de electrodomésticos, payasos, barrenderos y todos esos obstáculos que hay en una calle tradicional de cualquier ciudad tipo. Esto perturba a Brent, quien es un aguerrido corredor pero no un asesino y al principio desiste de cumplir con aquellos cruentos pedidos, pero Voight, muy amenazante, le asegura que el auto está lleno de camaritas de última generación, tanto dentro como fuera, y que si no hace lo que le ordena él lo va a advertir, porque lo está vigilando, y su mujer morirá. Así que Brent deja de lado su respeto cívico y urbano y comienza a levantar transeúntes como quien sacudiera un wok lleno de verduras cortadas en juliana.

Terror. Indignación. Mucho dolor por los cientos de inocentes que están muriendo en pos de salvar a uno solo construyendo entonces una situación un poco contradictoria.

Luego de aprobar la primera prueba, Brent baja del auto, alejado de donde cometió aquellas alocadas infracciones y se dispone a tomar aire fresco y relajarse cuando se mete en el auto a hurtadillas una niña (Selena Gómez) quien asegura que ése es "su" Mustang y pregunta a Brent por qué se lo robó. Brent intenta persuadir a la niña a que abandone el auto, pero tanto la jovencita como el director de esta tontería le dicen que no se bajará, la primera argumenta que es su auto y que ella decide qué va a hacer de su vida, y el segundo aduce que, de bajarse la niña, la película no tendría los monumentales ingresos económicos por los que apostaron los productores del film arengando a teens de todo el planeta a pagar una entrada para poder ver a Selena Gómez diciendo “Shit”, “Crap” o “Fuck” cada vez que el avezado Brent hiciere una difícil pirueta con el implacable bólido dejando a la morochita pegada al vidrio de su puerta como en la estúpida serie Manimal de los 80.

Así es entonces que Voight continúa ordenando delirios que terminan bloqueando importantes arterias viales de Sofía mientras Brent acata las órdenes revoleando racimos enteros de BMWs de la policía búlgara que terminan estrolados contra las paredes o hechos recontra papilla chocados entre sí ante la siempre perfecta huida de nuestros protagonistas, que logran zafar por un pelito de cada uno de los impresionantes accidentes de tránsito a los que se enfrentan.

Pero tanto Brent con la niña se dan cuenta de que no pueden continuar atropellando gente y que deberán intentar descubrir al malo y hacerle una jugarreta. Brent solo sabe conducir autos como un perfecto Schumacher pero de cablecitos, internet y piratería cibernética no sabe un pomo. Suerte que está Selena Gómez en el auto, que de eso sabe más que el propio Julian Assange, por lo que toma su Tablet y empieza a interceptar las camaritas, a desencriptar cosas y a filmarse en "loop" para engatusar al malo, todo en un santiamén, mientras Brent continúa bloqueando la ciudad con sus zarpazos y, a medida que la película avanza, uno ve claramente que lo que el malo busca es dejar a toda Sofía con el tránsito cortado menos una avenida, donde el padre de Selena Gómez regentea el más poderoso banco de inversión que usted imagine para así poder robarle un estúpido y simple CPU de esos que utilizan los jovencitos que juegan al fútbol o a los tiros en la Play 4 donde se encuentra el chip (porque siempre la info está en un inviolable chip) que transferirá miles y miles de trillones de dólares a otro banco que seguro que, cuando vea en sus pantallas la mega chorrera imponente de miles de trillones de dólares en la columna del haber no se preguntará si aquello no será, o un error de tipeo, o el asalto más recontra re mil zarpado de todos los tiempos (nunca entenderé por qué jamás contemplan que este tipo de asaltos son inadmisibles).

Y entonces Brent continúa atropellando gente mientras Selena viaja a su lado maldiciendo palabrotas y Voight amenaza con matar a aquella desconocida actriz que capturaran al comienzo del film cuando a Selena se le ocurre la forma de agarrar a Voight para la chacota y consiguen llegar al CPU antes que sus temerarios motoqueros y luego viene una última persecución, esta vez entre el Mustang (que a pesar de los miles de choques y raspones que cobró en todo el film sigue manteniéndose intacto y sus camaritas de exteriores en la posición correcta) y unas motos re pulentas, y logran su cometido y Voight libera a su mujer como habían pactado ya que no sabe que lo engañaron. Pero después parece que no, que en realidad fue el viejo quien los engañó a ellos y la película termina con Voight yéndose de un exclusivo pub en la otra parte del mundo como diciendo “Ah, nunca estuve en Sofía, yo estaba en Casilda y ustedes se la creyeron” y la película termina sin dejar claro quién engañó a quién y por qué.

Así que ya lo sabe, no vaya a cometer el error de suponer que esta es una película entretenida o tierna.

Es la boludez más boluda de la góndola. 

Habría que inventar un nuevo género. Películas boludas.

Le pongo 2 Juanpablos, los choques de los BMWs está bien, pero nada más que eso.



viernes, 21 de febrero de 2014

Reality (2012)






Con: Aniello Arena, Loredana Simioli, Nando Paone, Raffaele Ferrante y gran elenco

Dirección: Matteo Garrone


Estreno de la semana


Bien. Gran película de Garrone. Exacta actuación de Arena, gran compromiso con la causa.

Brillante.

No puedo decir mucho más que esto ya que contaría de qué trata, por lo que lo mejor en estos casos es seguirme la corriente, ir y alquilarse una copia.

No lo va a poder creer.


Le pongo 8 Juanpablos