lunes, 29 de febrero de 2016

Our Brand Is Crisis (2015)






Con: Sandra Bullock, Billy Bob Thornton, Anthony Mackie, Joaquim de Almeida, Ann Dowd y unos bolivianos

Dirección: David Gordon Green


Increíble.

Si usted imaginaba que en eso de “elementalizar” situaciones ajenas a su idiosincrasia que EEUU perpetra con frenesí ya lo había hecho todo, si usted creía que EEUU ya había sido lo suficientemente hipócrita respecto de la supuesta respetuosa “relación de consorcio” que tiene con sus copropietarios de este edificio llamado Continente Americano, si usted se vanagloriaba de que ya todo lo había visto y que nada podía ser peor, le voy advirtiendo con un dedo señalador y fanfarrón que aún no ha visto “Our Brand is Crisis”, donde la elementalidad, la falta de respeto, la hipocresía sobre ciertas cuestiones y la desfachatez con la que cuentan esta estúpida versión sobre cómo es que EEUU pone todas las monedas en un candidato tercermundista para que gane las elecciones y así poder chupar la sangre de un pueblo dominado desde que Colón “descubrió” América.

Y lo reto a que la vea y me diga en la cara, mirándome a los ojos, que ha visto algo aún más indignante que esto.

Hay que tener estómago para mirar este film.

Hay que tener coraje para ser un ciudadano sudamericano y padecer esta película.

Habría que preguntarle a los actores bolivianos que se sumaron a la falta de respeto cuánto cobraron por hacer de boluditos, y si pudieron disfrutar de ese dinero o si no les dio un poquito chiquito-chiquito de culpa.

Sandra Bullock no puede ser más patética, no puede haber vestido con más talento lo que ella y cualquier hijo de puta norteamericano egoísta y ciego por conveniencia cree que pasa en este mundo. Thorton, un espanto. Mackie no le erra una coma a su ya marca registrada actuación pelotudísima y Joaquim de Almeida me da vergüenza ajena.

La verdad es que podría haber vivido toda mi vida sin ver esta hijaputez plena.

Incalificable.

Ni siquiera la escena por completo desubicada de Bullock mostrando su culo desnudo por la ventanilla de un colectivo para ¿mostrar que aún está buena? ¿advertir que lo que estamos viendo es justamente una mierda? ¿cagarse literalmente en el resto de los americanos que no vivimos en yankielandia? merece siquiera una mención que no sea esto que estoy diciendo.

Pocas veces un film me hizo enojar tanto.


Váyanse todos a la puta que los parió.

viernes, 26 de febrero de 2016

Exposed (2016)







Con: Keanu Reeves, Ana de Armas, Mira Sorvino, Big Daddy Kane, Laura Gómez y elenco

Dirección: Declan Dale



Dios mío, ¿cómo puede ser que publiquen una película tan mal hecha, tan llena de agujeros por todos lados que ni siquiera atesora en su haber al menos una maldita trama y nadie advierta esto y detenga la filmación?

La verdad es que jamás entendí de qué se trata.

¿Qué vio la bella joven?

Keanu es un policía igual a todos esos que siempre aparecen en los films al que la vida le dio la espalda y debió separarse y tiene un hijo que no ve porque en la seccional trabaja muchísimo y anda detrás de unos narcos y entonces los sigue y los fotografía y un jovencito mexicano acaba de cumplir una condena y sale a bailar con su cuñada –la bella joven- y él les saca fotos y los sigue pero la bella joven se separa del narquito y se va a tomar el subte sola cuando aparece un señor albino que flota en el aire y ella pierde un zapato y un anillo entonces después Keanu va a visitar a la mujer de su mejor amigo y compañero de trabajo recientemente muerto y ella le pide justicia mientras le muestra el escote –se la quiere poner- y él sin presentar al menos una mueca –siempre igual Keanu, cara de piedra total- le dice que no descansará hasta encontrar a quien matara a su amor pero el jefe de policía le dice que mejor no averigüe nada porque su amigo era un violador de presos –le juro- y entonces el putón de la mujer podría perder la pensión del marido justo cuando aparece en escena el actor más malo que vi en 2016, que hace de negro narco y poderoso que busca sin descanso a narquito para amedrentarlo porque fue en cana –y nunca se entiende qué carajos tienen que ver uno con el otro- y entonces lo visita en la carnicería donde trabaja para hacer buena letra y le dice que tenga cuidado porque el policía muerto que lo violó por el culo con una macana ya no está más pero ahora está él y una macana se consigue en cualquier lado y entonces la bella joven queda embarazada por el Espíritu Santo porque el marido está en la guerra y la familia política la hecha de la casa mientras ella señala que solo fue concebida por el Espíritu Santo –le recontra prometo, si no me cree, véala- y entonces va al jardín de infantes donde trabaja y rescata a una niña que es golpeada y violada en su casa y ella intenta socorrerla así que salen a la calle y un sinnúmero de albinos ángeles la acompañan a su paso y solo ella los ve y entonces de pronto la niña es en realidad ella cuando era niña y desaparece entonces agarra un cuchillo y mata a su propio padre en camiseta mientras Keanu se empoma a la viuda de su amigo y luego, en la seccional de policía, golpea enérgico con su dedo señalador una foto de las que le tomó a la pandilla advirtiéndole a su jefe “ella sabe algo, ella sabe algo”.

¿Algo de qué, Keanu? ¿Ni siquiera leíste la trama entera para ver dónde te metías? ¡No tiene sentido esta película!

Dios mío, cómo puede ser que esta bella joven y Keanu Reeves hayan hecho hace nada, dos minutos atrás, una película interesante y llevadera como “Knock, Knock” y ahora salgan con este policial tarado clase C…

Yo sé lo que pasó acá. Keanu se está empomando a la bella jóven, quien luego de filmar con él la otra película se puso de novia y ahora le pidió que accediera a trabajar en este film lleno de sus amigos sin talento. Y él le dijo que sí, si se está comiendo un bomboncito...


Ponerle 1 Juanpablo sería faltarle el respeto a esa puntuación, y no se la merece.

jueves, 25 de febrero de 2016

MoonWalkers (2015)






Con: Rupert Grint, Ron Perlman, Robert Sheehan, Stephen Campbell Moore, Tom Audenaert, Kevin Bishop, Eric Lampaert, Erika Sainte, el gran James Cosmo y enorme elenco

Dirección: Antoine Bardou-Jacquet


Bien. Hermosa película de este nuevo director francés que se desvirga de tan espectacular manera con este fantástico film en donde el gran Rupert Grint consigue finalmente despegarse de su pasado y de sus dos patéticos amiguitos de Harry Potter y mostrar que hay vida luego de aquella sonsa e infantil saga. Pocos pueden despegarse de esos flagelos y terminan para la mierda. Grint siempre me cayó bien y la madurez le viene al pelo. Viva Rupert Grint. Muerte a Watson y Radcliffe.

Luego, el querido Ron Perlman… Qué gran actor es Ron y qué disparatada carrera le tocó en suerte, vagando con su desgano marca registrada por películas memorables como también, y casi al mismo tiempo, por films de clase B completamente desafortunados. Genial actuación de uno de mis ídolos. Aplausos de pie para Hellboy.

Y el resto, impagable, desde los papeles más chiquitos hasta la caracterización de adicto perdido de Sheehan, nada tiene desperdicio. Hasta se dieron el gusto de invitar al tremendo Cosmo a participar en tan fumada historia. Esta viejo, pero aún tiene el toque.

Creo que queda más que claro que amé Moonwalkers y que no pude parar de divertirme y sorprenderme con una historia que bien podría haber sido real y lo mismo hubiese terminado de esta exacta manera que la cuentan y sin una coma corrida.

Gracias a todos los involucrados por darme una hora y media de diversión sin peros.

¡Viva Antoine Bardou-Jacquet! Oremos por él y que nos traiga más y más historias como esta.



Le pongo 8 Juanpablos.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Cabin Fever (2016)






Con: Gage Golightly, Matthew Daddario, Samuel Davis, Nadine Crocker, Dustin Ingram, Randy Schulman, George Griffith, Louise Linton y elenco

Dirección: Travis Zariwny



Hay una realidad, el género “terror-desnudos-putrefacción” tiene un sinnúmero de aliados que lo consumen y consumen como si fuesen nematodos. Y si debiésemos ubicar un director de cine que levanta la ardiente tea del segmento, ese es Eli Roth, “Marghareeeeteee”, el oso judío de Inglorious Bastards quien en realidad es director de cine de terror/espanto creador de la primera Cabin Fever de 2002, de Hostel  y de ese tipo de films que presentan a protagonistas condenados a morir de la peor manera. Eli Roth ama este género, juntó mucha plata y es un buen tipo. ¿Y qué hace un buen tipo cuando le gusta mucho su profesión y tiene mucha plata? Produce y da desinteresadas manos a directores nuevos que lo ven como a un ídolo y él se prende en todas, porque le encanta ver a una rubia bastante ponible con el pubis reventado de ampollas purulentas, porque le fascina ver cómo rematan a la morocha del film con esas tetas exquisitas toda desparramada en pequeños fragmentos luego de ser desmembrada por un perro rabioso y porque se siente en su salsa. Y si viene un jovencito aspirante a director de cine y le dice “Che, Eli, ¿me bancás equis cantidad de plata para hacer una remake de tu película?”, él abre el cajón, saca la chequera y pregunta cuánto necesita, sin chistar y con la única condición de que lo dejen estar paseándose por el set, cosa que claramente necesita como el adicto anhela la morfina.

Y eso es más o menos lo que puedo detallar de este film de Travis Zariwny, nuevo director amante de films de terror con algunos momentos verdaderamente mal actuados (de extras que deberían hermosear la historia y no arruinarla), con un grupo de jovencitos que van bien en todo momento y que deciden pasarse una estadía en una lejana cabaña sin señal de celular en donde una severa enfermedad está acabando con la piel de los pueblerinos y terminan todos muertos de la manera más espantosa.

Así que ya lo sabe, si a usted le gusta mucho ver este género que se repite y repite sin tapujos, no tiene más que verla, porque no es mala, solo recontra reiterativa.



Le pongo 5 Juanpablos.

martes, 23 de febrero de 2016

Regression (2015)






Con:  Ethan Hawke, David Thewlis, Emma Watson, Lothaire Bluteau, David Dencik, Dale Dickey, Devon Bostick y elenco

Dirección: Alejandro Amenábar


Qué bárbaro, ¿cómo puede ser que un tipo como “Alejandro Amenábar” -y lo pongo entre comillas porque en alguna ocasión hace tiempo atrás me han ridiculizado en vivo porque no había visto “Abre los Ojos” señalando a este director como uno de esos que no se empardan, como si fuese un Buñuel y la verdad es que a mí jamás me ha hecho la gran cosa. Puedo rescatar la simpleza con que nos miente en The Others o la tremenda actuación de Bardem en Mar Adentro y sí, aún no vi y calculo que después de esto ni siquiera lo intentaré Abre los Ojos-, salga con esta estupidísima película que no deja nada, que amenaza con plantear una situación estremecedora, que nos lleva por la trama con franco estilo medio pelo pero uno junta paciencia y pierde objetividad porque está viendo una película nada menos que del gran “Alejandro Amenábar”, y al final, cuando ya nada queda por contar, el film va concluyendo y uno se queda con las manos y la expresión vacías, no pudiendo comprender qué carajos fue todo esto? Cosa de Mandinga, diría mi abuelo Héctor. O demasiadas expectativas sobre un director que perdió el toque o que nunca lo tuvo.

Emma Watson es de madera balsa, Hawke pone el casét y a cobrar. Thewlis no llega a desplegar su talento, y tiene bastante. Bluteau, un monigote irremediable.

Quien sabe el único que tiene un momento mágico es Dickey, cuando se quiebra de impotencia en la cárcel, realmente hay que sacarse el sombrero, construyó un insuperable instante, pero todo absolutamente todo lo que rodea ese instante es tan naif, tan recontra pelotudo, tan obvio y tan carente de cualquier cosa que la verdad no se puede creer.

Así que ya lo sabe. Haga lo que quiera. Si prefiere ver esto porque es de “Alejandro Amenábar”, y entonces se ubica en el sillón con un whisky, un habano y pone cara de Humberto Eco para verla, hágalo, está en todo su derecho. Pero después no venga a querer debatir un carajo de esta huevada con un canapé en la manita y un espléndido tuxido ataviando su impertinencia. Al menos no conmigo. Búsquese otro porque se la voy a incinerar en dos palabras.


Le pongo 2 Juanpablos, sin la escena de Dickey era incalificable.

lunes, 22 de febrero de 2016

The Last Witch Hunter (2015)






Con: Vin Diesel, Rose Leslie, Elijah Wood, Ólafur Darri Ólafsson, Rena Owen, la inquietante participación del otrora palabras mayores Michael Caine y elenco

Dirección: Breck Eisner


Resulta que Vin Diesel, una vez terminada de contar la papota que le dejara la última secuela de Rapido y Furioso en donde ganara cuatro veces lo esperado por la fatídica muerte de su blondo partenaire, agarró y dijo: “¡Pero con toda esta plata puedo agarrar y hacer una película de brujas y cazadores inmortales de esas que me gustan a mí para dejar de estar encasillado solo en films de carreras citadinas! ¡Incluso puedo contratar a mis ídolos Michale Cane y Elijah Wood!”, así que fue de su manager, contador o quien fuera que le administra sus ingresos y le ordenó que contratara a Caine y a Wood sin importar sus requerimientos económicos. Y como Caine debe estar gagá y no puede comprender qué le hace bien y qué mal a su carrera y Wood nunca fue la gran cosa y ya a esta altura comienza a mostrar su realidad, agarraron viaje y construyeron entre los tres esta súper estúpida película en donde el forzudo Kaulder –Vin Diesel, quién otro- pierde a su mujer e hijita a manos de una malvada bruja entonces entra en el nido brujil con su espadota y llega a empernar a la bruja reina pero esta le aprieta el corazón y lo confina a pasar su vida en soledad y para siempre en el mundo entonces pasan como 800 años y Kaulder ya no es el lanudo y barbudo fortachón que vestía pieles de oso sino un fornido pelado de negro traje y montones de plata que tiene un secretario a quien llama “nene” pero es Michael Caine quien trabaja desde nene con el pelado pero como éste no envejece y Caine sí entonces le quedó el mote aunque es un viejo decrépito y las insulsas escenas y los lugares comunes extraídos de pedorros films que cuentan exactamente lo mismo nos llevan de la mano de esta tontería que nada tiene para ofrecer y que nos relata las hazañas de este longevo cazador de brujas quien, a bordo de un increíble y pistero autazo -¿Pero cómo? ¿No era que el tema de las carreras lo estaban encasillando y Diesel estaba para otra cosa?- recorre la ciudad de Nueva York en busca de brujas de la mano de Caine, quien muere o se duerme y es reemplazado por Wood y por una brujita sensible, pelirroja e ideal para hermana y así poder acabar con la bruja malvada que lo confinara a vivir para siempre en soledad.

Y justo cuando la tiene a tiro, y justo cuando ya la calcinó y nada se interpone en su camino para así rematarla de una vez por todas, la brujita sensible lo toma de la mano y le dice que no lo haga porque si lo hace él morirá y entonces nadie podrá defender a la humanidad de las otras brujas y ella perderá cualquier chance de empomarse a este pelado asexuado quien atesora en su cerebro solo músculos, reggeton y autos pisteros entonces Diesel mira el corazón latente y calcinado de la bruja incinerada y arroja la espada y se va de joda con la colorada, pisteando como un campeón por las calles de Nueva York.

Así que ya lo sabe, si usted no me cree una palabra no tiene más que verla y luego pedirme perdón.


Le pongo 2 Juanpablos, la caracterización del Vin Diesel del pasado es tan abusiva que al menos por la primera cuarta parte del film pareciera que uno no estuviese mirando un film de Vin Diesel, y aunque sea eso está bueno.

viernes, 19 de febrero de 2016

The SpongeBob SquarePants Movie (2004)







Con: Tom Kenny, Clancy Brown, Rodger Bumpass, Bill Fagerbakke, Mr. Lawrence, Jill Talley, Carolyn Lawrence, Jeffrey Tambor, Scarlett Johansson, Alec Baldwin y el gran David Hasselhoff como David Hasselhoff


Dirección: Stephen Hillenburg y Mark Osborne


Hace mucho tiempo que quiero recomendarles que vean la primera película de Bob Esponja, y tantas cosas siempre están primero o son más importantes que nunca consigo publicarla y hoy, con esta lluvia despiadada, sería una falta de respeto no hacerlo, qué digo una falta de respeto, una injusticia, una canallada.

En primer lugar, hacia Hillenburg, quien lo merece al haber creado a este insuperable tarado amarillo y a sus compañeros que tanto se parecen a nosotros con sus alegrías y miserias cotidianas. Y en segundo lugar porque, a pesar de que han pasado doce años de su estreno sigo matándome de la risa cuando la vuelvo a ver con mis hijas. Porque no tiene desperdicio, porque es un film IDIOTA con todas las letras y a la vez terriblemente inteligente, y porque nos describe de cuerpo entero tal cual somos, con un Bob Esponja inocente hasta la boludez más plena que se relame y se siente realizado en la vida dándose aires en la soledad de su casa y solo frente a su insulsa mascota de ser el empleado del mes desde que se inauguró la hamburguesería donde lo esclavizan por dos mangos con cincuenta. Con un Don Cangrejo a quien lo único que le interesa y lo único que mueve su mundo es el estúpido dinero aunque así por conseguirlo debiera cortarse una extremidad del cuerpo. Con un Calamardo magnífico al que nada de nada lo conmueve y quien sólo se rige por las leyes sindicales y a quien lo único que realmente lo saca de su letargo rutinario es que pudiese existir la posibilidad de que a Don Cangrejo le pase algo y entonces no pueda cobrar el sueldo mientras amenaza con que a él nadie lo engaña porque escucha la radio pública. Con Patricio, quien consigue superar con creces a cualquier otro personaje estúpido que haya existido en la historia con sus actitudes inaplicables y sus imbéciles y tercas maneras de enfrentar cualquier contratiempo y Plankton, personaje aparte que consigue hacerme matar de risa con su insignificante tamaño inversamente proporcional a su monumental maldad y su despiadada necesidad de dominar el mundo y robarse de una vez por todas la fórmula secreta de la cangreburguer para así ser rico y exitoso de una vez por todas y poder contemplar al fin a Don Cangrejo en la ruina desde la vereda de enfrente.

Con una trama por demás de imbécil que comienza con la escena de los piratas –la cual no puedo parar de admirar- para dar paso al mágico momento en que Don Cangrejo finalmente hará gerente a Bob Esponja en la nueva sucursal de hamburguesas y Bob está tan pero tan convencido de que ganará el puesto por su condición de “empleado del mes crónico” que cuando Don Cangrejo anuncia a Calamardo, él grita de alegría festejando su "triunfo" en la platea hasta llegar incluso a darle la mano a Calamardo y decirle, irónico "más suerte la próxima vez, amigo", son las dos escenas iniciales que darán paso a lo que sigue, en donde Bob y Patricio deberán recuperar la corona del rey Neptuno y para ello tendrán que atravesar los más inhóspitos agujeros oceánicos plagados de las más viles alimañas acuáticas siendo lo que son: dos preadolescentes súper idiotas con una inocencia insospechable.

Y a todo eso que le cuento, agréguele que sobre el final aparece David Hasselhoff componiendo el papel de su carrera echando por tierra y haciendo que olvidemos para siempre sus torpes actuaciones en todo lo que ha hecho e incluso perdonándole que en los 90 se haya puesto a cantar pelotudeces con camperitas de cuero y caritas sexys.



Gran aporte de Hasselhoff. Irreemplazable aporte de Hasselhoff. Inevitable e indiscutible aporte de Hasselhoff que, si la película hasta el momento de su aparición era buenísima, de ahí en más raya la supremacía intergaláctica.

Así que es imposible perderse Bob Esponja. Hay que verla. Hay que verla con los hijos, o solo. Es lo mismo. Habiendo tantas huevadas estrenadas para chicos que no dejan nada en el corazón, Bob Esponja es una lección de vida para los más chiquitos y un certero cachetazo en la jeta para los más grandes.

Hillenburg logra refregarnos en la cara qué somos y cómo nos comportamos en la vida con unos tontos dibujitos de esponjas, estrellas de mar y calamares marinos mientras se fuma una chala y está todo bien.

Así que le pongo miles de Juanpablos y lo insto a que la vea. No cometa el error de perderse esta película con sus hijos.