jueves, 28 de julio de 2016

Demolition (2015)






Con: Jake Gyllenhaal, Naomi Watts, Chris Cooper, Judah Lewis, C.J. Wilson y elenco

Dirección: Jean-Marc Vallée


Bien. Gran película de Vallée, tremendo director que nos diera C.R.A.Z.Y. hace ya 10 años (cómo pasa el tiempo), Dallas Buyers Club y Wild y ahora sale con esta enorme película muy bien protagonizada (buceada, mejor dicho) por Jake Gyllenhaal.

La descripción del derrumbe psicológico en su más puro néctar.

No podría seguir hablando sin arruinarles la experiencia, pero muy buena película. Watts está muy bien, Cooper siempre garpa y acá no hace la excepción. Lewis, la sorpresa: demasiado joven para tanta madurez actoral.

En fin, véala. No tiene nada mejor que hacer.


Le pongo 8 Juanpablos

martes, 26 de julio de 2016

The Bronze (2015)







Con: Melissa Rauch, Gary Cole, Haley Lu Richardson, Thomas Middleditch, Sebastian Stan y elenco

Dirección: Bryan Buckley


Bien. Buena película de Melissa Rauch –y no digo de Bryan Buckley como correspondería porque la rubia no solo protagonizó el film, también escribió la historia, así que van los aplausos a ella-.

Genial película que viene de pericles justo en una época en que se cumplen 40 años de la hazaña de Comăneci. Excelente forma de describir la despiadada vida de esta mujer por completo disconforme con su vida que tuvo la mala suerte de ganar una medalla de bronce habiendo nacido en un pueblito de morondanga como en el que vive con su padre cartero.

Me la pasé muy bien.

Todo hace reír, todos acompañan genial y Melissa Rauch no puede desplegar este personaje detestable, intratable y por completo mal cogido de la manera en que lo consiguió.

Un aplauso para la rubia.


Le pongo 7 Juanpablos y lo invito a que la vea

lunes, 25 de julio de 2016

The Do-Over (2016)






Con: Adam Sandler, David Spade, Paula Patton, Kathryn Hahn, Nick Swardson, Matt Walsh, Renée Taylor y elenco


Dirección: Steven Brill


Netflix sigue metiendo sus narices donde no tiene ni capacidad ni experiencia ni estructura para meterse y, de la mano de Adam Sandler, no puede más que mancillar aún más su plástico e irrelevante nombre.

Resulta que Adam Sandler va a una reunión de ex alumnos y está muy bien puesto, tiene campera de cuero y es cool mientras que su gran amigo de la adolescencia se transformó en el opuesto absoluto, como ocurre en todos los films de Sandler, donde el tamiz, el matiz, el tapiz, el maíz y todo lo que termine con “iz” brillan por su ausencia.

Entonces tenemos a un protagonista cool al que el paso de los años pulió y moldeó convirtiéndolo en un cuarentón sexy mientras su partenaire, por el certero contrario total y bien en la vereda de enfrente, es un pobre imbécil que trabaja de gerente de banco dentro de un supermercado de mala muerte a quien la vida se le pasó de largo y los trajes color caqui y las corbatas manteca o los peinados muy pero muy pasados de moda o el estúpido auto chiquito de los 80 que maneja depositaron sin remedio en este presente en donde finalmente consiguió casarse con su amor de la secundaria, una turra insalvable que se acostara con todos sus compañeros pero no con él y ahora, baqueteada al mango, separada y con rollizos mellizos adolescentes que golpean todo el tiempo al pobre gerente de banco, solo utiliza para pagar las cuentas y gorrearlo sin más con quien fuera.

Y así comienza esta singular atracción de cine yankie ideal para pasar el rato en familia con toneladas de pochoclo y litros de coca cola encajando el culo en las butacas de uno de esos cines llenos de lucesitas y alfombras chillonas.

Y nada, absolutamente nada de lo que ocurre luego de estos primeros cinco minutos de film logra aunque más no sea mantener la mediocridad. Sigue bajando y bajando y bajando hasta el final, donde la mediocridad desaparece y lo escatológico, burdo e inabordable inundan la pantalla con los gags más arcaicos y vomitivos que puedan imaginarse (la escena en donde Sandler le chupa el dedo a un fornido motoquero gay como si estuviera lamiéndole el pene gana sin dudas la cucarda del año, pero todo el film está plagado de estas situaciones desesperantes).


Incalificable.

jueves, 21 de julio de 2016

Hardcore Henry (2015)





Con: Sharlto Copley, Danila Kozlovsky, Haley Bennett, Tim Roth, Andrei Dementiev y elenco

Dirección: Ilya Naishuller


Bien. Buena película de Naishuller.

Tan intensa y adrenalítica como bien amenazaba en los trailers, Hardcore Henry nos lleva desde una GoPro encajada en el moflete de un desconocido actor por una historia bien de video juego con un Kozlovsky que muy bien hace de malo y por momentos me recuerda al Ewan McGregor de los 90, con Haley Bennett, rubia que está más fuerte que patada en las encías, con la exacta y pequeña colaboración de Tim Roth mientras Sharlto Coplay nos arranca de la mano y nos lleva corriendo como loco por la trama de manera insuperable.

Así que no lo dude y vea Harcore Henry. Ojo que no es para chicos chicos chicos, de 15 en adelante.


Le pongo 7 Juanpablos.

martes, 19 de julio de 2016

Die dunkle Seite des Mondes (2015)







Con: Jürgen Prochnow, Moritz Bleibtreu, Nora von Waldstätten, Doris Schretzmayer, Marco Lorenzini y elenco

Dirección: Stephan Rick


Bien. Buena película de Rick, director que no conocía y de quien buscaré de inmediato sus otros films a ver qué onda.

Bleibtreu va derechito y logra, a pesar de contados traspiés en donde sobreactúa un poco, llevarnos de la mano de la historia y da gusto volver a ver a Prochnow y su pervertido semblante de siempre.

Luego el resto acompaña de lo más bien y el film es interesante.

El inconveniente: Es un film alemán del que no se consiguen subtítulos, hay una versión ya subtítulada al inglés, pero por momentos está mal pegado o señala frases inconexas o incomprensibles.

Así y todo (y solo con esta versión mal subtitulada en inglés) puede disfrutarse.


Le pongo 7 Juanpablos y lo invito a que la vea.

lunes, 18 de julio de 2016

Rabid Dogs (2015)






Con: Lambert Wilson, Virginie Ledoyen, Guillaume Gouix, François Arnaud, Franck Gastambide, Laurent Lucas y elenco

Dirección: Éric Hannezo


Resulta que una noche unos actores franceses sin una maldita miniluz de talento se tomaron unos vinos y se pusieron a ver una vieja película y dijeron “Che, y si hacemos una remake de este film?, está bueno”.

Así es que los tres -actores carilindos con el pelo bien cortado y pulcra barba de propaganda de afeitadora eléctrica- se vistieron de ladronzuelos que roban un banco y huyen del lugar tomando de rehén a un pobre padre que está por llevar a hacer un trasplante a su dulce niñita y a una joven y turgente muchacha recientemente esposada por un extra que jamás saldrá inmortalizado.

Y son todos malísimos actores y las escenas están por demás de toscas y el director pretende llevarnos de la mano con gracia pero ni siquiera él se lo cree mientras los 5 boludos que deben hacernos creer la trama no pueden conseguir aunque más no sea una sola toma respetable.

Y si a eso agregamos el bobísimo desenlace de “vuelta de tuerca”… ¿Qué más podemos pedir?

Hagan un favor, Gouix y Arnaud, sigan sus carreras de modelo de Philshave que les va a ir mejor, y Gastambide… Lo tuyo ni siquiera va por ahí, te aconsejo pidas trabajo a Javier Mascherano como doble de riesgo, quien sabe… Total el No ya lo tenés.


Le pongo 1 Juanpablo.

martes, 12 de julio de 2016

The Darkness (2016)






Con: Kevin Bacon, Radha Mitchell, Lucy Fry, David Mazouz y elenco

Dirección: Greg McLean



Resulta que el pequeño Michael es autista y por tanto experimenta sensibilidades diferentes, así que un buen día su familia decide visitar el Cañón del Colorado y en un descuido Michael se adentra en una caverna y toma sin permiso 4 piedras que claramente invocan demonios indios ancestrales y se las mete en el bolsillo.

Así es que vuelven a su casa y Kevin Bacon no puede teñirse el pelo con esa tintura de mala calidad pretendiendo descontarse años porque en primer lugar tiene la cara descocida de viejo y en segundo lugar porque el pelo teñido queda re out y los años a Rahda Mitchell le agrandaron la quijada –qué rara mutación de algunas mujeres que de jovencitas eran unos bombonazos y de grandes se transforman en Boggie el aceitoso- y la vida hogareña típica de una familia yankie típica no corre ni un milímetro la coma de la estupidez que los envuelve mientras papá Bacon no interactúa con su familia y solo piensa en el trabajo y mamá Rahda tiene todas las comodidades que una ama de casa norteamericana ostenta mientras la joven Steph despliega una sobredimensionada actitud de adolescente esquiva y odia a todo el mundo –incluso a los espectadores- y el pequeño Michael mal actúa con tesón sus partes sonriéndole a las paredes hasta que los demonios indios se lo llevan y entonces papá Bacon advierte que estaba un poco ido de su familia corriendo detrás del culo de su secretaria y Rahda abandona el vodka que toma sabiéndose gorreada y la ácida y cara de verga Steph de pronto abandona su condición de adolescente insufrible y se pone en modo “buena onda, amorosa y bien predispuesta” sin un puto matiz y contratan a una mejicana que no le explico lo mal que hace sus escenas quien agarra unos palitos y descubre por donde se llevaron al pequeño Michael –por una mancha negra tremenda que hay en la pared que podría haberse advertido sin la mejicana y sin los palitos, pero vieron que en EEUU el trabajo sucio lo hacen los mejicanos-.

Y bueno, lo encuentran y se abrazan y Bacon apunta la mirada entusiasta hacia un futuro de progreso y buenaventura general.


Le pongo 2 Juanpablos, uno por cada trompada que le daré a Bacon el día que me lo cruce por la calle.