domingo, 29 de abril de 2018

Dunkirk (2017)









Con: Fionn Whitehead, Damien Bonnard, Aneurin Barnard, Mark Rylance, Tom Glynn-Carney, Kenneth Branagh, Cillian Murphy y Tom Hardy

Dirección: Christopher Nolan


Bien. Buena película de Nolan como nos tiene acostumbrados. Se puso de moda contar la historia del escape de los soldados aliados cuando Alemania ya había copado toda Europa e iba por Inglaterra y tenemos el film de Churchill que le dio el oscar a Gary Oldman que cuenta los entretelones políticos y luego nos dan esta otra, que cuenta los entretelones en carne propia, en plena playa.

Muy bien contada, muy real. El film genera la tensión que pretende y todo muy bien logrado.

Le pongo 8 Juanpablos





viernes, 6 de abril de 2018

The Commuter (2018)








Con: Liam Neeson, Vera Farmiga, Patrick Wilson, Sam Neill, Clara Lago y elenco

Dirección: Jaume Collet-Serra


Resulta que el sesentón intrépido jovial saludable y atlético al que consiguió acceder Liam Neeson en su madurez plena gracias a una vida controlada a estricta dieta de castañas de cajú y leche de mípalo se pone esta vez (otra vez) en la piel de un maduro libre de artrosis vendedor de seguros que tiene la vida razonablemente resuelta con su esposa protagonizada por una actriz que usted jamás vio en su vida que actúa malísimamente las tres escenas en las que aparece y que demuestra, muy de inmediato, que no pinchará ni cortará en todo el film que acaba de comenzar mientras el director nos presenta la rutina diaria de esta familia de clase media de la manera más tosca que pudiera abrazar un director de cine de medio pelo como es el tal Jaume Collet-Serra (Sin Identidad, Infierno Azul, La casa de Cera, La Huérfana).

Y entonces el viejo pero atlético Liam sale a trabajar todos los días en tren y se saluda con los pasajeros con los que comparte el viaje desde hace ya diez largos años cuando abandonó la policía y consiguió trabajo en esa compañía de seguros que justo hoy lo va a rajar de la empresa para depositarlo nuevamente en el tren de regreso a su casa con el gesto adusto, la incertidumbre de qué hacer ahora que ya tiene 60 y no va a conseguir trabajo por más carencia de artrosis que presente y blá blá blá hasta que de pronto una sugestiva cincuentona se le sienta al lado y le ofrece un juego: hacer una pequeñita e insignificante cosa a un pasajero del tren a cambio de 100 lucas verdes.

Liam se horroriza pero lo echaron y necesita las 100 lucas para la universidad de su hijo así que a regañadientes acepta el trato y la cincuentona sugestiva le recomienda que vaya al baño a buscar 25 lucas de adelanto y desaparece.

A regañadientes, Liam va al baño y, presa de un implacable alelo, descubre el sobre con las 25 lucas verdes –qué bien me vendrían en este momento, usted no se imagina, haría la misma cara de estúpido que hizo Liam Neeson cuando abrió el sobre- y sale a buscar al pasajero que no encaja en el habitual y rutinario viaje en tren, metiéndose de pronto en un sinnúmero de disparatadas situaciones en donde varios lo cagan a piñas y él los trompea, quedando atado a no poder zafarse de haber agarrado las 25 lucas verdes sin llevar a cabo su parte del trato (poner un chip en el bolso de esa persona que ni siquiera conoce ni se la señalaron) porque si no cumple le matan a la extra que hace de su mujer que usted jamás vio ni verá en otro film, así que no es para tanto tampoco.

Y podría enumerarle cien mil estupideces que todo el tiempo riegan las escenas, pero no tengo tanto tiempo y usted tampoco. Podría comenzar diciendo que Clara Lago no puede hacer de extra en un tren y es cantado que tiene preponderancia al final del film, Jaume Collet-Serra…, mucho nombre complicado pero como director de cine bastante estúpido resultaste ser.

Pero me quedo con las tres escenas que más risa me dieron:

Risa 1:

En un momento Liam debe esconderse de la policía que detiene el tren en una parada para hacer una revisión y, sin tiempo para esconderse en ningún lado lógico levanta una tapa del piso y se oculta ahí debajo mientras el policía pasa caminando por encima de él, Liam transpira y lee un cartel que tiene a centímetros de la cara que advierte “Solo personal autorizado puede estar en este compartimento”. Y sí, ¿a quién se le ocurriría pagar un boleto de tren y en lugar de sentarse cómodo en un asiento abrir la tapa del piso y meterse ahí dentro rodeado de fierros y ruedas de tren con la espalda a pulgadas de las vías???

Risa 2:

Uno de los 5 sospechosos de llevar el bolso que debe chipear anda con una guitarra Fender Stratocaster en una funda, se pelean, se recontra cagan a palos, Liam toma la Fender y lo empieza a reventar a guitarrazos hasta que quiebra la guitarra en dos y se queda con el mango, y siguen peleando y peleando hasta que rompen un vidrio. Liam con la cabeza afuera, el tren va a 200 km/h y viene otro de frente, morirá decapitado. Forcejean y el mango de la Fender entre ellos pareciera intentar separarlos y que busquen el sano diálogo y Liam se aviva y agarra una cuerda suelta y se la encaja en el ojo a dos milisegundos de ser decapitado, componiendo la situación más imposible de llevar a cabo del mundo y de la galaxia.


Risa 3:

Sobre el final del film con los malos ya encarcelados y el héroe dejado de ver como terrorista, Liam, enfundado en esas frazadas metalizadas que les ponen mientras le pasan Pervinox en las pequeñas raspaduras que presenta en su cuerpo (tuvo mucha suerte, cualquiera en su lugar estaría todo quebrado y con fracturas expuestas, pérdida de masa encefálica, luxaciones en todas las bisagras y no sé cuántas cosas más, da envidia cómo se la aguanta el viejo éste…) describe el aspecto físico de la cincuentona sugestiva protagonizada por la insufrible de Vera Farmiga y dice “Era una joven de 30 años, muy bien vestida…”

¡¡¿¿30 años Vera Farmiga??!!! ¡Andá la puta que te parió, infeliz!


Le pongo 3 juanpablos. Uno para cada escena idiota recién descripta.