jueves, 28 de julio de 2011

Sanctum (2011)




Con: Richard Roxburgh, Ioan Gruffudd, Rhys Wakefield, Alice Parkinson, Don Wyllie, Allison Cratchley, Cramer Cain y John Garvin

Dirección: John Garvin


En Nueva Guinea, en medio de una frondosa montaña, bien arriba e inaccesible salvo que uno vaya en helicóptero, hay un gigantesco agujerote que tiene miles de metros de profundidad y un kilómetro de diámetro. Asusta verlo. Y cuando uno lo desciende, ya sea atado a cuerdas o tirándose dentro en paracaídas y llega finalmente al fondo, se encuentra con un sinnúmero de cuevas conectadas entre sí que, según la teoría, atraviesan toda la montaña y desembocan en el mar.

Pero aún nadie pudo conectar la teoría con la realidad y unos expertos en cuevas intentarán hacerlo (bajar y navegar las cuevas conectadas entre sí y salir al océano)

Mientras tanto, afuera, en montaña firme, en el borde del agujerote está el director de la película que actúa de “explorador campana” (debe avisarles a los de abajo si se aproxima o no una tormenta). Y tiene miles de sofisticados aparatitos que miden la presión, las nubes, el cambio del viento, la baja de temperatura, todo monitoreado por tres o cuatro Macbooks Pro. Son re-pro los tipos, re MauriciosMacri.

Entonces abajo están de fiesta, total, si se llega a nublar les avisan y se mandan a mudar y listo.

Y bueno, se ponen a interconectar las cuevas y descubren un nuevo conducto que lleva a un lugar enorme e inundado que suponen sea el tramo que les faltaba descubrir, así que están muy contentos. El líder de la exploración decide volver a la base y, ahora que ya conocen el lugar, investigarlo al día siguiente. Pero cuando pegan la vuelta a su acompañante (una actriz de recontra reparto a la que nadie conoce) se le rompe un coso del cosito que le manda aire y luego de intentar repararlo mientras su compañero la asiste de vez en cuando con su propia máscara, la joven muere, presa del pánico.

Y cuando logra regresar con el peso de sus cosas más el peso muerto de su acompañante muerta, valga la redundancia, el director cambia la escena y se enfoca a sí mismo (recuerde que el ñato trabaja en la película). Sí Mismo está desesperado, arriba en montaña firme, sosteniéndose un gorro de Daktari a duras penas mientras un tifón le vuela a la mierda las Makbooks pro, los mauriciosmacris y los medidores súper escandalosamente tecnológicos que tenía interconectados mientras intenta, a los gritos desgarradores, avisar por radio a los de abajo que suban ya, que se viene una tormenta de la puta que lo remil parió. Y acá la cagamos porque, ¿usted me va a decir que con todos esos chirimbolos súper sofisticados no pudo advertir "antes" semejante tormenta? A veces la tecnología nos estupidiza un poco porque yo creo que si el tipo hubiera dejado un instante de mirar los monitores y hubiera enfocado su vista al cielo con la cara arrugada y poniendo una palma de la mano abierta hacia arriba, como en bandeja, como hacían nuestro abuelos, hubiera visto antes que se estaba armando esa terrible tormenta tifonosa…

Entonces los extras más extras del mundo que están mucho más arriba en las cuevas interconectadas que los protagonistas del filme logran escapar, pero estos últimos quedan atrapados. Y la película trata, de ahí en más, sobre cómo logran encontrar (esta vez por la fuerza) la salida al océano ya que, a pesar que el agujero en la montaña podría cobijar el agua de todos los mares del mundo de lo grande que es, paradójicamente está tapado y por ahí no podrán salir.

Y acá hay otra situación que ya hincha las guindas porque los directores siempre caen en el mismo error: Si usted tiene que relatar una historia integrada por siete o diez tipos en donde sólo dos son conocidos y el resto está integrado por un equipo de actores medianamente conocidos a desconocidos por completo, uno sabe, casi a la perfección, quién muere primero, quién segundo, quién tercero, y quién verá la luz del sol cuando nade desesperado hacia la superficie al haber encontrado la salida de la cueva.

Si yo hubiera filmado esta película hubiera contratado como actores de recontra reparto a George Clooney, Whitney Paltrow o Neil Sedaca, qué sé yo. Gente pulenta. Para desorientar al espectador, ¿no?, Porque yo sé que Clooney cobra varios palos verdes, pero eso debe ser por trabajar en toda una película, para mí que el tipo te hace precio si sólo tiene que actuar 15 minutos. Piensenlón, directores del mundo, así losotro no adivinamos de entrada quién se salva...

Entonces, obviamente el primero que muere es el mejicano, después muere el otro que habla poco y nada y viene siempre último, después muere la chica, porque los otros dos son muy conocidos, y después muere el otro que tendría que morir respetando escalafones y jinetas pertinentes y así. Es muy obvia la elección de la parca.

Más allá de esto, está bien, es entretenida y zafa un poco.

Le puedo poner 5 Juanpablos y continuar con la frente alta.

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