lunes, 12 de marzo de 2012

In Time (2011)



Con: Justin Timberlake, Amanda Seyfried, Cillian Murphy, Johnny Galecki, Vincent Kartheiser y Alex Pettyfer

Dirección: Andrew Niccol


En un futuro extremadamente lejano, el mundo se rige por el tiempo, no como ahora (…), y la gente trabaja para conseguir tiempo y paga sus cuentas con tiempo. Y tienen un reloj verde que les corre para atrás en el antebrazo como si se tratara de un crónico e incómodo palo en el culo.

Y así andan por la vida, yendo de acá para allá pagando cosas con el antebrazo, un café cuesta 3 minutos, un viaje en colectivo cuesta una hora y el sueldo se cobra en "tiempo" haciendo imposible que me imagine a Andrés Calamaro esperando mil horas como un perro a su chica en un escenario de ese tipo, suerte que nació en la época en que el que mandaba era el dinero que si no, hubiera estado frito.

Y hay guetos, lugares cerrados donde la "clase baja" se desvive por conseguir tiempo para poder pagarse el café y el colectivo y andan siempre con los minutos contados. Siendo muy suertudos pueden llegar a contabilizar una semana de changüí, pero no más que eso.

Y todos tienen una edad física que no supera los 25 años, momento en que el reloj del antebrazo, que hasta ése cumpleaños se encontraba detenido y con un escaso bonus, comienza su cuenta regresiva e invita de un sopapo a ir a laburar. Así que Justin Timberlake, que ya hace un par de años que comenzó a trabajar, se despierta y saluda a su madre, una guacha bastante linda que tiene prácticamente su misma edad, pero recuerde que quizás la tipa tiene 50 pirulos, solo que físicamente tendrá por siempre 25 ya que cuando el reloj arranca el deterioro físico se detiene. Y mientras hablan estupideces de desayuno ella le pregunta: “Oh, Justin Timberlake, ¿cuándo conseguirás novia?”, y su hijo le responde que “En estos tiempos no hay tiempo de tener novia”, como si conociera los tiempos en que sí se podía tener novia, construyendo en el minuto 2:40 el primer momento choto de la película, convenciéndome para siempre que veré una de las lindas para criticar en este blog cuando todo el mundo hablaba maravillas de esta idiotez biónica.

Entonces Justin Timberlake se va a trabajar, pero Madre le dice: “Aguarda, ten, te regalo el café de la media mañana” y lo agarra de la muñeca y le transfiere de su propio tiempo 5 minutos para el café. Así que Justin Timberlake se va a trabajar a la fábrica de aparatos que inyectan tiempo en las personas y a la salida va a un bar de mala muerte con su mejor amigo (el hermano de Sheldon de Big Bang Theory, que hace su papel más mal que la mismísima mierda) y mientras están en la barra meta tragos y meta guachas, ven con sorpresa como un muchacho de clara escala social superior a la del resto, regala cervezas y tragos a todos los clientes haciendo peligroso alarde de su antebrazo, que contabiliza como 110 años de changüí.

Justin Timberlake, horrorizado, se acerca y le advierte que no es bueno andar comiendo pan delante de los pobres y que mejor se tape con la camisa, ya que en ese barrio está lleno de ladrones de tiempo y que si continúa demostrando lo que tiene va a durar menos que un pedo en una canasta de mimbre. Pero el joven no le da pelota y hace marchar una nueva ronda de tragos para el público presente, en el momento preciso en que entran los ladrones de tiempo y lo acorralan mientras todo el mundo se pira menos Justin Timberlake, que se hace el boludo y se va al baño. Y Alardeador y Ladrón discuten: Que dame el tiempo, que no te lo doy, que te ofrezco pelear por él en lugar de quitártelo sin más, y bla bla bla, hasta que Alardeador solicita ir a orinar, y Justin Timberlake, que se encontraba oculto en el baño lo toma de la mano y logra rescatarlo escapando por una puerta trasera. Y corren y se esconden en una especie de loft tipo el de la Banda del Golden Rocket pero sin Vena, Suar y Torres, y se duermen. Pero Alardeador lo que en realidad quería era morir, porque a pesar se su pinta de veinticincoañero, el tipo ya tiene como 120 primaveras, y ya está roto las pelotas de vivir. Así que espera que Justin Timberlake se duerma y, sin que éste se dé cuenta, le regala los ciento y pico años que posee en su muñeca y se deja solo 5 minutos de yapa para poder salir del lugar y caminar hacia un puente para poder mirar un arroyo de cuarta como último deseo. Y se le termina el tiempo y se muere. Y Justin Timberlake despierta y ve en un vidrio empañado que el hombre le dejó escrito: “No malgastes mí tiempo, Justin Timberlake”, y se mira el antebrazo y descubre, alelado, que contabiliza 106 años de vida útil.

Así que decide pasar por la casa de su amigo de Big Bang Theory y regalarle una década, para luego irse a la parada del bondi a esperar a su madre y darle la buena noticia, pero resulta que su madre, al pretender volver de su trabajo en colectivo y cuando está por poner la muñeca en el descontador de tiempo para pagar el pasaje, es advertida por el chofer del micro, que le dice que el boleto aumentó de 1 hora a 2 de golpe. Y ella solo tiene una hora y media en su antebrazo, lo que me hace preguntarme varias cosas, que se ve que el director no contempló a la hora de escribir esta idiotez sin igual, o quizás sí lo haya hecho, pero le importó un carajo revertirlas:

Si al salir a trabajar aquella mañana solo tenía 2 horas y media de “plata”, ¿por qué motivo le regaló tan suelta de cuerpo 5 minutos a su hijo para que se tome un café?

Si al salir a trabajar aquella mañana solo tenía 2 horas y media de “plata” ¿cómo haría a la noche para recolectar tiempo hasta el día siguiente si ese día no iba a cobrar?

¿No sabía, ya a la mañana, que no le quedaba mucho tiempo y que no llegaría a la noche?

¿Por qué motivo estaba tan contenta al comienzo de la jornada?

¿Por qué yo me desvivo por releer todo lo que escribo intentando entregar conceptos sin contradicciones y sin errores garrafales y no cobro un peso y en Hollywood a nadie le importa un carajo este detalle y sí cobran y mucho?

Desazón.

Entonces el chofer le dice que aumentó y que se joda, que si corre puede llegar a su casa antes que se le termine el tiempo. Así que Madre hace la gran Ben Johnson y llega jadeando a la parada de bus donde la está esperando Justin Timberlake preocupado y con un ramo de flores, y ella al verlo le grita, desde lejos: “Justin Timberlake!”, y éste se da cuenta de todo y corre hacia ella para tomarla del antebrazo y transferirle tiempo, que encima tiene de sobra, pero su madre muere un metro antes de hacer contacto con él.

Pavor. Indignación. Estupor. Orfandad.

Así que Justin Timberlake se enoja con el "Sistema" y parte hacia Ciudad Cheta, para hacer cagar a los forros que viven vidas espectaculares con tiempos de miles de años en sus antebrazos mientras que en el gueto la gente se caga de hambre y vive corriendo porque no tiene tiempo para nada (como en la actualidad).

Y se pide por teléfono público (porque no hay celulares) una limusina y se va a Ciudad Cheta y se mete en un casino a jugar sus 106 años desoyendo el pedido de su benefactor, que le dijo que “no le malgaste el tiempo”, y a un potentado le gana al poker como mil años cuando ya le quedaban segunditos de vida nomás, habiendo apostado todo por una estúpida corazonada. Potentado, sorprendido por su valentía, lo invita a una joda que ofrecerá en su mansión, y éste va, no sin antes pasar por una concesionaria y comprarse flor de descapotable súper copado (esto también es raro, porque la gente anda solo en un auto, tipo Cadillac de la década del 70 y la policía anda en unos Dodge Charger modificados, pero aparentemente se puede comprar otra cosa, aunque nadie lo hace, solo a Justin Timberlake se le ocurre). Y entra en la mansión y de inmediato se enamora de Ojitos Lujuriosos, la hija de Potentado, a quien invita a nadar en pelotas en el mar que está a orillas de la mansión pero que Ojitos Lujuriosos, a pesar de vivir a sus orillas, nunca jamás se le hubiera ocurrido meterse.

Mientras tanto, dentro de la mansión, los Policías del Tiempo están buscando a Justin Timberlake porque suponen que le robó los 106 años a Alardeador en lugar de haberlos recibido de regalo. Y al agarrarlo le confiscan todo el tiempo y le dejan solo 2 horas en la muñeca, por lo que Timberlake decide tomar de rehén a Ojitos Lujuriosos y salir en su descapotable como cabaret en quiebra, despidiendo mujeres de "mala vida" (echando putas).

Y de ahí en más la película muestra cómo Justin Timberlake y Ojitos Lujuriosos van de banco en banco recolectando tiempo como si fueran Robins Hoods o Ches Guevaras sin onda, y van al gueto y dejan miles de años en una esquina de beneficencia (y esto es otra estupidez, porque ¿cómo va a haber un lugar de beneficencia si la gente no tiene tiempo? ¿qué decían los pobres: Ah, esta semana me sobras 15 minutos, los voy ir a donar? Si andaban todo el tiempo con el culo en la mano!) y la película termina con Ojitos Lujuriosos robándole un millón de años a su padre veinticincoañero y yéndose con Justin Timberlake al Gran Terrible Banco de Tiempo a seguir robando millones de tiempos para los pobres.

La película más absurda que veré en el año sin dudas. Y no creo que se supere. Como me dijo Fernando Herrera, que leyó por ahí que alguien señaló que In Time es Philip Dick para tontos. Philip Dick o Aldous Huxley, no tiene mayor importancia. Lo que verdaderamente apena es que la idea era genial, sin dudas muy original. Da mucha bronca que la haya agarrado el zapato que la agarró y la haya escrito tan pero tan a las apuradas para facturar y cobrar. Creo fervientemente que si hubiera releído al menos una vez el script hubiera cambiado varias cosas. Una sola releída hubiera servido para reescribir la historia construyendo una película más o menos zafable.

Le pongo 3 Juanpablos regalándole 1 a Ojitos Lujuriosos, que cada día está más linda.

Justin Timberlake sigue hundiéndose en el fango, había arrancado muy prometedor, pero conozco mucha gente que se queda en las promesas (Jean Alesi, por ejemplo) así que ¿qué le hace una mancha más al tigre?

No pierda su valioso tiempo.

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